Nací en Barcelona en 1962, en el barrio del Turó de la Peira. Mis padres son nacidos en Cataluña, pero mis abuelos paternos provenían de Los Alcázares (Murcia) y los maternos, de Teruel y Cataluña. Estudié en varias escuelas, más o menos cercanas al barrio (eran otras épocas y había grandes dificultades para escolarizar a 'Los hijos del baby boom de los sesenta').
De pequeño tenía dos aficiones destacadas: el deporte (jugaba a hockey patines en la Unión Deportiva de Horta hasta los 19 años) y la música (aprendí a tocar la guitarra a los 9 años y todavía sigo aprendiendo; ahora, guitarra eléctrica en el Ateneo de las Artes de Viladecans).
Inicié los estudios de secundaria en una de las épocas más emotivas y apasionantes de la historia de nuestro país: la transición de la Dictadura Franquista a la Democracia.
En el instituto participé activamente en la organización del movimiento estudiantil, que continué en la universidad. Y fue entonces cuando entré a formar parte de la dirección de la Juventud Socialista de Cataluña.
De mi llegada a Viladecans
El año 86, cuando era educador de calle en Sant Boi, el alcalde de Viladecans Jaume Montfort me propuso acompañarlo en las listas municipales. Entonces, fui elegido concejal y vine a vivir a la que ahora es mi ciudad.
Dos años después, desde la dirección del Área de Servicios Personales, pusimos en marcha buena parte de los servicios de la ciudad en materia de cultura, educación, juventud, deportes y servicios sociales. Eran tiempos en que los municipios venían de una precariedad absoluta y había mucho que hacer.
También impulsamos los primeros servicios de promoción económica municipal. Viladecans fue una de las primeras ciudades de España en tener escuela taller.
En 1996, el alcalde Montfort me encargó la puesta en marcha de una nueva área municipal, la de Planificación Territorial y Promoción de la Ciudad: el objetivo era aprovechar los desarrollos urbanísticos previstos para cohesionar y generar actividad económica, impulsar nuevos sectores y crear un modelo de ciudad en la que los espacios verdes y los equipamientos jugaran un papel fundamental.
Esta responsabilidad se vinculó con la de consejero delegado de la empresa municipal Vimed y, en representación de la misma, la de vicepresidente de la Asociación de Vivienda Social (2000-2003).
De concejal a alcalde de mi ciudad
En 2005, fui elegido alcalde de Viladecans, actividad a la que me estoy dedicando plenamente y que centra mis esfuerzos. Sin embargo, sigo representando al Baix Llobregat en la Diputación de Barcelona.
La relación con la Diputación se remonta al año 2004, como consecuencia de la entrada en el Gobierno del Estado de José Montilla, voy sustituirlo en la Diputación de Barcelona en representación del Baix Llobregat. Fui el responsable de Cultura hasta el año 2007, gestionando la Red Pública de Bibliotecas, presidiendo el Instituto del Teatro y las Atarazanas de Barcelona, y representándola en diferentes organismos (Teatre Lliure y Palau de la Música). Posteriormente, también tuve la responsabilidad de promocionar la actividad económica de la provincia en el ámbito del Turismo.
Actualmente, también ocupo una de les vicepresidencias de Localret, el Consorcio local formado por las administraciones locales de Cataluña para promover el desarrollo de las TIC y el impulso de la sociedad del conocimiento desde los gobiernos locales.
Mirando al futuro
Estoy casado y tengo dos hijos que van a la escuela pública de nuestro barrio, y me hace gracia cuando pienso que tienen aficiones similares a las mías de cuando era pequeño: practican deporte (fútbol) y música. Espero que seamos capaces de hacer, para ellos, un Viladecans mejor y con más oportunidades.
Y que hablar de Viladecans sea lo mismo que hablar de futuro, para todos.
Carles Ruiz Novella