El movimiento de tierras ha provocado más de 800 muertes y dos millones de damnificados. Además, el gobierno chileno ha declarado zona catastrófica seis regiones: Valparaíso, Metropolitana, Libertador, O'Higgins, Araucania, Bío Bío y Maule.
El Ayuntamiento responde así al llamamiento realizado por el Fondo Catalán de Cooperación al Desarrollo, que tiene por objetivo mitigar los efectos de esta crisis humanitaria centrándose en la prevención de riesgos y la gestión del territorio. Está previsto que los responsables de esta entidad se reúnan con el cónsul chileno en Barcelona para identificar los municipios o asociaciones de municipios con los que ponerse en contacto y facilitar la detección de necesidades y la capacidad de respuesta.