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Programas de cooperación

Programas de cooperación

Los cambios políticos derivados de la desaparición de la tensión Este-Oeste, con sus secuelas de crisis económica y guerras internas, han puesto de manifiesto el abismo que separa los países industrializados del Norte, de los países que dependen del Sur.

Este modelo económico injusto ordenado jerárquicamente de Norte a Sur, amenaza no tan sólo la subsistencia y la paz de los pueblos del Tercer Mundo, sino también la estabilidad democrática de las sociedades industrializadas que vinculan en su seno xenofobias y racismos que creíamos superados.

La solidaridad no está concebida como una acción de caridad, sino de estricta justicia. Así pues, no podemos pensar en avanzar hacia un nuevo orden económico, político y social más justo si todas las instituciones no participan en la construcción de este nuevo orden.

Las corporaciones locales también tienen alguna cosa que decir sobre estos cambios que se están operando en el mundo, tienen que ser difusoras de la idea de que no vivimos en mundos aislados, sino que cada día somos más conscientes de que todos forman parte de esta unidad global.

Por consiguiente, tenemos que asumir y revolucionar los conceptos de esta acción de solidaridad para que cualquier actividad que emprendamos tenga estos efectos positivos.

Una "respuesta local" no es necesariamente una "solución local": puede ser un método de acercamiento al problema, una forma de trabajar innovadora o una vía de participación. Por eso, la Administración local no puede ser sinónimo de visión localista, todo lo contrario, a menudo el ayuntamiento es la mejor ventana en el mundo de la población.

Una de las recomendaciones de las Naciones Unidas es dedicar el 0,7% del presupuesto local a la cooperación internacional. El Ayuntamiento de Viladecans, desde el año 1993, ha multiplicado por siete la partida presupuestaria destinada a la solidaridad con el Tercer Mundo, y actualmente se destina el 0,7%.

Este hecho es muy importante, y nos obliga a ajustar mejor los objetivos y criterios, para que la ayuda que se lleve a cabo sea todavía más eficaz y para que adelantemos entre la ciudadanía en la promoción de los valores de la solidaridad y la cooperación con los pueblos, especialmente los llamados del Tercer Mundo.