La nueva materia de servicio comunitario se presenta a las entidades

Cáritas, Viladecans Contra el Cáncer, El Mamut Viladecans, AMPA del instituto Olimpia y la Asociación Gente mayor Can Pastera son algunas de las más de 20 entidades que se reunieron la tarde del martes 1 de octubre en el Ateneo Pablo Picasso, para hablar de cómo les afecta la nueva asignatura de servicio comunitario que se ha empezado a impartir, de forma obligatoria, en todos los centros educativos de secundaria a partir de este curso 2019-20.

El impulso del servicio comunitario es una acción que tiene como objetivo promover que los alumnos y las alumnas experimenten y protagonicen acciones de compromiso cívico, aprendan en el ejercicio activo de la ciudadanía, y pongan en juego sus conocimientos y capacidades al servicio de la comunidad.

El servicio comunitario se realizará en tercero o cuarto de la ESO, tiene que formar parte de la programación curricular de una o varias materias y tendrá una duración de 20 horas, repartidas en 10 horas de preparación en el centro y 10 más de prácticas en las entidades, realizadas fuera del horario lectivo.

Formación a la gente mayor, acompañamiento y apoyo en la escolarización, apoyo a necesidades básicas, preservación y mantenimiento del medio urbano y apoyo a personas necesitadas, son algunos de los servicios que los estudiantes tendrán que realizar junto con las entidades.

Gisela Navarro, 2ª tinenta de alcalde de Acción Comunitaria, ha resaltado la importancia de este proyecto porque señala que es un buen ejemplo de la educación 360 que se está promoviendo hoy en día, porque "cuando hablamos de educación no solo nos referimos a las escuelas e institutos, sino a conectar los aprendizajes que se producen en todos los tiempos y espacios de la vida de las personas".

Conxi López, directora del centro de recursos pedagógicos, ve el servicio comunitario como una asignatura muy positiva y necesaria porque "es la única manera de obtener valores, como ser responsable y adquirir un compromiso con el entorno".

Que los alumnos de secundaria ayuden de forma voluntaria a los más pequeños en asignaturas como matemáticas, no es nuevo, pero a partir de este curso lo tendrán que hacer de forma obligatoria, para promover el trabajo en red entre los centros educativos, los agentes y las entidades del entorno para facilitar la comprensión de la realidad social y comprometerse a su mejora.

En Viladecans, el servicio comunitario se inició el curso 2015-16 en algunos centros educativos, que de manera voluntaria se añadieron al proyecto, y empezaron a contactar con entidades de su entorno. Los centros que lo iniciaron fueron el colegio Teide y el instituto Josefina Castellví. El siguiente curso se añadieron el colegio Goar y el colegio San Gabriel, y progresivamente se fueron incorporando otros centros, hasta este curso que se acaba de iniciar que será obligatorio para todas y todos los alumnos de la ESO.