Cinco años de actividad de la Taula d'Emergència Climàtica

Este noviembre ha hecho cinco años que se puso en marcha la Mesa Local de la Emergencia Climática, un espacio de trabajo colectivo impulsado por el Ayuntamiento que nació a partir de la Declaración Local de Emergencia Climática en 2020. De aquel compromiso surgió también el Pacto de Viladecans por el Clima, una iniciativa para impulsar acciones y municipio.

La primera reunión de la Mesa se celebró el 10 de noviembre de 2020, con la participación de 15 personas, 9 de las cuales representaban a entidades locales. Desde entonces, la Mesa ha crecido y ha consolidado un modelo de participación y acción compartida, clave para dar forma y cuerpo al Pacto de Viladecans por el Clima.

Gracias a la implicación voluntaria del vecindario y entidades, se han desarrollado numerosas iniciativas para reducir los residuos —sobre todo el desperdicio alimentario— e incrementar la biodiversidad. Entre los proyectos destacados se incluyen comidas de aprovechamiento, la canalización de excedentes alimentarios, la cosecha anual de los naranjos amargos de la calle para su mermelada, los talleres de cocina de temporada o campañas para reducir los envases desechables.

Además, en torno a la Mesa se han impulsado otros espacios de trabajo colectivo, como el programa Jóvenes por el Clima, con alumnado de 3º de ESO de cuatro institutos, y el Ágora de Viladecans por el Clima, el encuentro anual que reúne a toda la comunidad vinculada al Pacto.

NUEVO CURSO

El pasado 3 de noviembre se celebró la reunión de inicio del curso 2025-2026, con 20 personas participantes (13 de ellas representantes de entidades locales). La Mesa de Emergencia Climática es una herramienta viva y compartida al servicio de la sostenibilidad local y contribuye a conseguir la Misión Clima. Quien lo desee se puede sumar a esta iniciativa enviando un correo electrónico a [email protected], así como también al Pacto de Viladecans por el Clima desde esta web.

Este modelo colaborativo también se lleva a la práctica para reforzar otros proyectos de medio ambiente y sostenibilidad, como el compostaje doméstico o el apadrinamiento de alcorques.