
El Pleno Municipal de Viladecans del 25 de septiembre aprobó la apertura de una nueva línea de ayudas a la movilidad para favorecer que los y las jóvenes continúen estudiando después de la educación obligatoria. La iniciativa quiere sufragar el equivalente al coste de desplazarse en transporte público durante los nueve meses que suele durar un curso educativo, con una ayuda máxima de 150 euros por persona. La subvención se dirige a jóvenes entre 16 y 35 años empadronados en Viladecans con un mínimo de seis meses y que cursen o hayan cursado estudios postobligarios o las prácticas de estos estudios durante el año 2025. Se puede pedir tanto si los desplazamientos se realizan en transporte público o privado, aunque la dotación económica será igual para todo el mundo y sin tener en cuenta el medio de transporte.
El trámite se encuentra disponible a través de la Sede Electrónica y permanecerá abierto hasta el 28 de octubre. Para poder hacerlo, hay que disponer del certificado electrónico IdCAT, aunque también se puede hacer con DNI electrónico, CERES-FNMT, la Autoridad de Certificación de la Comunidad Valenciana, Izenpe y Camerfirma. En caso de necesitar ayuda, el servicios municipales de referencia son el Centro de recursos para jóvenes Can Xic, disponible en el teléfono 93 647 00 24 y en [email protected] de lunes a viernes de 16 a 20 horas y los martes de 10 a 14 h; y el Departamento de Educación, disponible de 9 a 14 horas en el teléfono 93 635 18 02 y en el correo electrónico [email protected].
En total, el Ayuntamiento destina más de 33.000 euros para cubrir hasta 337 ayudas. El objetivo principal es que la movilidad no suponga un impedimento a los jóvenes para continuar su formación. Una de las misiones principales de la Estrategia Viladecans 2030 es conseguir el abandono escolar cero y que todo el mundo nacido a partir del 2015 logre, como mínimo, los estudios postobligatorios. Estas ayudas se realizan con el apoyo de la Diputación de Barcelona.
Irene Reus, teniente de alcaldesa de Sostenibilidad Social y Servicios a la Ciudadanía y concejala de Educación, explicó que “estas ayudas se han planteado con criterio de universalidad porque las personas jóvenes, independientemente de su renta o de la situación personal, generalmente tienen que afrontar muchas dificultades y gastos, y no queremos que el coste del transporte suponga una dificultad añadida que ponga en riesgo su continuidad formativa. Esperamos que esta pequeña ayuda pueda ser muy útil para sufragar los gastos económicos en el transporte durante el curso”.
La cuantía a otorgar que se regulará en la convocatoria se calcula de acuerdo con el precio del transporte público como referencia, pero se permite que puedan cubrirse gastos de transporte privado, ya que no hay que acreditar la forma en la cual se hace el desplazamiento. Reus señaló que se permite subvencionar el transporte privado porque “algunas prácticas formativas se realizan en centros o empresas que no están ubicados en los núcleos urbanos y donde no llega el transporte público”, aunque se alienta el uso del transporte público, sobre todo por el impacto medioambiental.





