Decálogo de la buena afición

Educació 360

El decàleg de l'afició

Una ciudad deportiva

Las prácticas deportivas son una plataforma para la promoción de valores y la cohesión social, estrechamente ligadas a un proceso educativo y de socialización de niños, jóvenes y personas adultas. Cada tarde y durante los fines de semana, los equipamientos deportivos y parques de la ciudad se llenan hasta la bandera.

Por este motivo, es importante aprovechar estos espacios como altavoz para seguir potenciando y transmitir a toda la ciudadanía los valores educativos del deporte. Porque disfrutar de una vida saludable es importante para tener una mejor calidad de vida, tanto física como emocional, con mejores oportunidades para la vida.

Si entre todas y todos ponemos de nuestra parte y garantizamos actitudes y comportamientos positivos, seremos un reflejo de la sociedad que queremos ser:

  • Garantizando la deportividad como base de cualquier juego.
  • Respetando a todos los participantes (jugadores, árbitros, espectadores...).
  • Poniendo en valor los esfuerzos y las motivaciones.
  • Rechazando cualquier actitud y/o comportamiento violento.

El decálogo de la buena afición

El Grupo Motor de Educación 360 ha creado el “Decálogo de la buena afición”, una herramienta que hace hincapié en los aspectos más positivos del deporte y en el fomento de los valores, para dejar de lado de una vez por todos aquellos modelos y actitudes nada edificantes, a menudo vinculados a una práctica excesivamente competitiva. Este decálogo ha sido creado mediante un proceso abierto y participativo con la ciudadanía, con el objetivo de decidir en conjunto los valores y las actitudes imprescindibles que ha que tener una buena afición:

1. Rechaza cualquier tipo de violencia o comportamientos disruptivos.
2. Es generadora de buen ambiente.
3. Procura que el equipo visitante y su afición se sientan cómodos.
4. Anima y refuerza de forma positiva.
5. Controla sus reacciones ante los aciertos y errores de cualquier agente implicado en la actividad deportiva.
6. Promueve la deportividad y empodera el público para hacerlo.
7. Se reconoce como un modelo a seguir y promueve hábitos saludables para los más pequeños.
8. Respeta y promueve el respeto hacia el colectivo arbitral.
9. Valora el aprendizaje y la mejora del/a deportista antes que el resultado.
10. Respeta las normas de convivencia y civismo de las instalaciones deportivas.

Comparteix
Opina