
El Ayuntamiento ha puesto en marcha la campaña '¡Vaya mierda!'para concienciar y adoptar medidas sobre la problemática de las cacas y pipís de perro en la calle. La campaña está dirigida tanto a los propietarios como a los no propietarios de perros, y comunica de forma contundente las molestias que ocasiona el incivismo y las consecuencias económicas de no seguir las normas. La nueva campaña de civismo quiere ser didáctica, pero también informal y cercana, utilizando un tono directo y un mensaje llamativo. La campaña se difundirá en los distintos canales municipales, redes sociales, web y pantallas municipales.
Aunque el Ayuntamiento ya ha explicado la normativa y las agentes cívicas advierten ante las conductas incorrectas o incívicas, las cacas y pipís de perros en la calle son uno de los principales problemas de civismo con los que se enfrenta la ciudad. En los últimos cuatro años han tenido que sustituirse 208 columnas por corrosión de la base, con un coste de más de 230.000 euros. Sólo en el período de mayo de 2024 a mayo de 2025, el Ayuntamiento destinó 101.000 euros en la reparación o cambio de farolas y columnas metálicas afectadas.
La Policía Local ha activado, con el lanzamiento de la campaña municipal, un dispositivo que se encargará de asegurar el cumplimiento de las normas de civismo en cuanto a pipís y cacas de perro. Del día 4 al 11 de febrero se realizaron 43 actas de denuncias por no recoger heces, dejar los perros sueltos u otras infracciones relacionadas con los animales de compañía.
Las sanciones previstas en la ordenanza municipal por el incumplimiento de las recomendaciones sobre la tenencia de mascotas pueden oscilar entre los 100 y los 1.200 euros. El objetivo es mantener las calles limpias y evitar los desperfectos y reparaciones por la corrosión causada por los pipís de perro, que dañan el mobiliario.
Recordatorio de normas básicas
Quien necesite realizar un recordatorio de las normas básicas sobre pipís y cacas de perro tiene a su disposición una página informativa en esta web. Entre estas normas se explica la obligatoriedad de recoger siempre las cacas y depositarlas en papeleras o en el contenedor gris y los lugares donde está permitido que los perros hagan pipí: áreas de recreo para perros, rejas de alcantarillado, parte inferior de la acera y en los pies de los árboles evitando los troncos y no usando los alcorques apadrinados por vecinos y vecinas.


