Empiezan con éxito las primeras operaciones de cirugía robótica en el Hospital

El Hospital de Viladecans ha empezado a operar a través de cirugía robótica gracias a la instalación del robot quirúrgico Da Vinci Xi, un equipamiento de alta tecnología que permitirá mejorar la precisión, la seguridad y los resultados operatorios de algunos procedimientos quirúrgicos de alta complejidad. La adquisición de este primer robot permitirá potenciar la actividad quirúrgica de las áreas de Ginecología, Urología y Cirugía General y Digestiva.

La implementación de la tecnología robótica aplicada a la cirugía y la salud representa un paso adelante y es una apuesta estratégica hacia la innovación, en línea con el liderazgo que el Hospital de Bellvitge, con quien Viladecans comparte gerencia.

“La puesta en marcha de esta nueva tecnología de vanguardia en el Hospital de Viladecans, en un centro comarcal, es también un reconocimiento de la capacitación de los profesionales”, apunta el dr. Jose G. Porras, director médico del centro."En cuanto a los pacientes, abordar esta mejora desde el punto de vista de la equidad territorial es indispensable; poder tratarlos en su centro de referencia, con los médicos que conocen, evitando así derivarlos a otros hospitales más lejanos, es un gran paso adelante". En relación con este tema, el doctor Porras pone de relieve que “proporcionamos a los pacientes una nueva técnica asistencial de vanguardia, pero también más bienestar emocional, más tranquilidad, dado que uno quiere ser atendido lo más cerca de su casa que sea posible”, concluye J. Porras.

A lo largo de 2025 se prevé que se lleven a cabo medio centenar de operaciones, unos datos que irán aumentando progresivamente a medida que la curva de aprendizaje y el uso de la técnica se vaya consolidando entre los profesionales del centro.

Cirugías más seguras y eficientes, menos invasivas y recuperaciones más rápidas

El robot Da Vinci Xi ofrece varios beneficios respecto a las técnicas tradicionales, tales como la visión tridimensional y ampliada del campo operatorio y la precisión de movimiento del instrumental quirúrgico. El cirujano no opera directamente sobre el paciente, lo hace sentado en una consola desde la que dirige virtualmente los instrumentos, con una visión 3D de alta calidad y de gran precisión. El sistema transmite los movimientos de dedos, manos y pies del cirujano en los brazos robóticos que sujetan los instrumentos quirúrgicos introducidos en el paciente, a través de incisiones de menos de 1 cm, lo que posibilita llegar a zonas de difícil acceso y en espacios muy reducidos y permite movimientos mucho más finos y delicados cuando se hace la diseminación.

En consecuencia, se reducen las complicaciones: menor riesgo de infecciones, menos manipulación y, por tanto, menos dolor y una reducción del tiempo de reincorporación de la persona intervenida a su vida social y laboral habitual.