Estudiantes de Viladecans participan en el proyecto Co-Carbon Trees Measurement

Los días 12 y 13 de marzo tuvo lugar el proyecto de ciencia Co-Carbon Trees Measurement, impulsado por el Campus del Baix Llobregat de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) y el Ayuntamiento de Viladecans. En esta edición de 2026 han participado un total de 267 alumnos de 6.º de primaria y de 1.º y 2.º de ESO de los centros educativos Miquel Martí i Pol, Torre Roja, el Instituto Escuela Viladecans, Doctor Trueta y el Instituto de Sales.

Los estudiantes tenían que medir el perímetro y la altura de árboles urbanos, con el objetivo de cuantificar el carbono que almacenan para obtener una estimación lo más real posible de la captura de CO₂ por parte del arbolado urbano. Cada año se miden los mismos árboles para poder hacer comparaciones futuras. El año pasado se midieron 1.274 árboles y se capturó un total de 48.615 kg de dióxido de carbono. Este año también se medirán árboles del nuevo barrio de Llevant, lo que permitirá recoger muestras de ejemplares más jóvenes, además de los barrios de Torre-roja y de Sales.

Para calcular la cantidad de CO₂ capturada por los árboles, es esencial conocer el carbono fijado anualmente por el arbolado, midiendo el diámetro del tronco a una determinada altura del suelo. Este se obtiene a partir de la medición de su perímetro y su división entre el número π (pi), cuyo valor es 3,14159. Estos datos permiten estimar la captura de CO₂ en los ecosistemas urbanos. Sin embargo, la cantidad de CO₂ capturada por el arbolado urbano depende de varios factores, como el tipo de árbol, la edad y las condiciones meteorológicas y climáticas.

Los datos recogidos permiten conocer en qué punto se encuentra la ciudad en el camino para lograr la neutralidad climática en 2030, según menciona Jordi Mazón, teniente de alcaldesa y concejal de Fomento de la Ciencia y la Divulgación Científica, y profesor del Departamento de Física de la UPC, quien se desplazó para explicar la actividad a los estudiantes.

Esta actividad está reconocida como “Buena Práctica Europea” por el programa URBACT de la Comisión Europea, en el que Viladecans tiene como objetivo llegar a ser una ciudad neutra en CO₂, una meta compartida por más de un centenar de ciudades europeas.