
El Ayuntamiento ha intensificado en los tres últimos meses la atención de su servicio de asesoramiento energético después de los cambios que el Ministerio de Energía introdujo en octubre pasado en el bono social eléctrico. El objetivo municipal es que todas las familias que puedan acogerse al descuento social de la factura de la luz se beneficien de ello. La nueva regulación modifica las condiciones y obliga a realizar una nueva solicitud antes del 10 de abril a aquellas personas que ya eran beneficiarias. Para atender todas las consultas derivadas de este cambio, el Ayuntamiento ha contratado cinco personas a través de un plan de empleo financiado por la Diputación de Barcelona para reforzar así su servicio de asesoramiento.
Desde que se puso en marcha en octubre de 2013, este servicio de asesoramiento para luchar contra la pobreza energética ha informado a 1.235 familias, de las cuales 603 se pudieron acoger al bono social. Hasta mediados de febrero se había ayudado a renovarlo a la mitad de estos beneficiarios. El servicio, que se presta en el Área de Medio Ambiente con cita previa, ayuda a las familias a recopilar la documentación necesaria y tramitarla ante la empresa, porque las dificultades burocráticas o el desconocimiento no impidan que se beneficien de la medida. La aplicación de los descuentos en ningún caso es automática, sino que debe solicitarla el titular del contrato de suministro eléctrico y deberá renovarse cada dos años. El beneficio sólo puede solicitarse para la vivienda habitual y es compatible con todas las tarifas, incluidas las de discriminación horaria.


