El puente del Remolar cierra por nidificación

El puente del Remolar cierra hasta el 31 de julio. Lo hace por un buen motivo: la nidificación de las aves del litoral como el chorlitejo patinegro y el chorlitejo pequeño. Durante la época de primavera, el espacio comprendido entre la playa del Prat de Llobregat y la de Viladecans se convierte en uno de los últimos reductos de reproducción de estas especies.

Fotografia de Ferran Pestaña. https://www.flickr.com/photos/ferranp/463305983

PROTEGIENDO LA NIDIFICACIÓN DE AVES EN EL REMOLAR

El puente del Remolar es un paso utilizado por peatones y ciclistas para ir de un municipio al otro por el litoral, tanto para recorrer las playas del Delta, como para acceder al espacio natural del Remolar-Filipinas, a pie o en bici. En los últimos años se ha detectado que algunos visitantes andan o pasan con la bici por sobre las dunas en ninguna parte de ir por la arena desnuda, y personas que circulan con sus perros, pese a los cierres y la señalización. Esto ha provocado en muchos golpes el fracaso reproductor de la fauna protegida de estas playas, puesto que los huevos del chorlitejo se mimetizan con la arena y pasan desapercibidos a ojos humanos.

Ante este hecho, en 2016 el Consorcio de los Espacios Naturales del delta del Llobregat propuso el cierre de este puente para proteger la nidificación de las aves de la playa. Este año, y siguiendo el propósito de ayudar a la reproducción del chorlitejo, el puente vuelve a cerrar.

Para informar a los visitantes de las playas que el puente está cerrado en este periodo se han instalado carteles informativos en el inicio de la playa del Remolar-Prat, a ambos lados del puente y en el aparcamiento del Remolar.