En el podio de la selectividad

Ferran Anguas (9,60), del Instituto Miramar, ha sido el mejor viladecanense en las PAU, seguido de Andrea Gil (9,4), del Instituto Torre Roja y de Raquel Gutiérrez (9,14), del Instituto Miramar.

Al podi de la selectivitat

¿Cómo ha sido la experiencia?

Ferran asegura que la clave de su preparación para la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), conocida popularmente como selectividad, ha estado "estudiar día a día a lo largo de todo el Bachillerato". Él llegó a esta etapa después de saltarse el último curso de la ESO por sus buenos resultados, pero lejos de ser un hándicap fue un aliciente y anima a los futuros examinados a "esforzarse mucho para lograr los estudios que quieran hacer". Su sueño era entrar en el Grado de Física. Por la Ingeniería Informática se ha decantado Andrea, quien vivió la selectividad "con menos nervios de lo que esperaba, porque los examens se ajustaban mucho a lo que habíamos trabajado". Raquel, que completa este brillante podio, incluso va más allá. "Una vez allí, me lo pasé bien porque supe concentrarme y dejar atrás los nervios", asegura ella, que con un aprobado tenía suficiente para entrar en Filología Clásica, pero nunca pensó en relajarse.

Los tres coinciden en otro valor para afrontar las PAU, que alaba el trabajo docente en Viladecans: "El profesorado te prepara bien para lo que te encontrarás en los exámenes". Otros cuatro estudiantes locales han superado este año una nota mediana de nueve: Carla Gómez, del San Gabriel; Arnau Bergel y Nerea Cobo, del Sales, y Hugo García, de Josefina Castellví. Un nivel de excelencia en términos absolutos, puesto que el éxito personal reside en el objetivo, las posibilidades y el esfuerzo que le dedica cada cual que se presenta.

El 99,6% de los 251 alumnos locales presentados en las PAU en junio las aprobó, por encima de la media catalana (96,9%).