La Fiesta Mayor de invierno de Viladecans ha arrancado con fuerza. A causa de las previsiones de lluvia, las actividades previstas por la mañana del sábado 17 de enero han sido trasladadas al edificio Cúbic, pero esto no ha impedido que la ciudad se llenara de música, cultura y buen ambiente.
La alcaldesa, Olga Morales, ha aprovechado para "desear muy buena Fiesta Mayor a todo el mundo y agradecer a todas las entidades que feudo posible que este fin de semana disfrutemos de un montón de actividades", y ha destacado que "la cultura es un pilar muy importante por nuestra ciudad para generar vínculo y comunidad".
Este año, la Cercavila de Cultura Popular ha traído novedades. La comunidad local china ha sido la encargada de abrir el acto, y ha ofrecido una muestra de su cultura. Seguidamente, han empezado las demostraciones de las diferentes entidades. Para finalizar, hemos disfrutado de conciertos musicales organizados por la entidad Periférica. Además, se podían adquirir productos al Mercado de Artes y Oficios.
El acto también ha recibido la presencia de la cónsul General de la República Popular China en Barcelona, Meng Yuhong, quien ha explicado que "hoy estamos aquí para celebrar el año nuevo chino y también para experimentar cómo es de fascinando la cultura", y ha aclarado que "venimos aquí, no solo para celebrar con los residentes chinos, sino también con todos los ciudadanos de Viladecans".
En cuanto a la colla del Mamut de Viladecans, Miguel de la Rubia, se ha mostrado orgulloso de la red que se ha creado con las entidades para construir una fiesta como esta.
La Fiesta Mayor de Invierno ha estrenado este año el Pañuelo de la Cultura, el cual se ha repartido durante el Pasacalle de Cultura Popular. La regidora de Cultura, Irene Reus, ha afirmado que “el pañuelo quiere ser una muestra de orgullo de la vitalidad de la cultura popular y del compromiso ciudadano para participar de esta, aconteciendo un elemento de identidad colectiva y de cohesión de ciudad”. El pañuelo ha sido diseñado en colaboración con más de una docena de entidades culturales y sociales que han dibujado las imágenes. Mireia Vera, la diseñadora, ha apuntado que “crear un pañuelo para una fiesta que reúne mucha gente es una oportunidad para tener un símbolo que nos una a todo el mundo”.


