
El cambio climático genera efectos cada vez más intensos sobre los bosques, especialmente en regiones mediterráneas, con mayor frecuencia de sequías, oleadas de calor, incendios y problemas como plagas y enfermedades. Ante este escenario, la gestión forestal adaptativa se ha consolidado como herramienta clave.
La prevención de incendios se trabaja durante todo el año. Por ello, el Ayuntamiento, antes del verano, impulsó un nuevo programa forestal para mejorar la biodiversidad y prevenir incendios ante el cambio climático.
El nuevo plan, que define la gestión de los bosques durante los próximos 15 años, sitúa en el centro la mejora de las funciones ecosistémicas (los beneficios que el bosque aporta) como el aumento de la biodiversidad, la captura de CO₂, la regulación del ciclo hídrico, la prevención de incendios forestales, la mejora del estado sanitario y la compatibilidad con la en los nuevos escenarios provocados por el cambio climático.
Gestión basada en la ciencia
Este modelo se basa en una gestión activa, flexible y fundamentada en el conocimiento científico, capaz de adaptarse a un contexto climático incierto y cambiante.
Entre las medidas previstas se incluye la mejora de los hábitats forestales para favorecer la biodiversidad y potenciar bosques mixtos de pinos con robles y encinas y encinares, reforzando también su conectividad. Estas actuaciones ayudan a mejorar la salud de los bosques, prevenir incendios y aumentar su capacidad de captar y almacenar carbono.
En la prevención de incendios el programa apuesta por reducir el combustible vegetal y crear estructuras forestales menos vulnerables al fuego, por disponer de bosques más resistentes frente a episodios extremos.
Previsión de actuaciones en Mas Ratés
En otoño, está prevista una actuación de gestión forestal en el ámbito de Mas Ratés, enmarcada dentro del Programa Metropolitano de Actuaciones de Gestión forestal (PMAF) 2025-2027 del Área Metropolitana de Barcelona.
El objetivo principal de esta intervención es mejorar el estado sanitario de la masa forestal, con especial atención a los pinos piñoneros procedentes de reforestaciones del siglo pasado que actualmente presentan signos de debilitamiento. Algunos de estos ejemplares ya han sido afectados por escolítidos, unos insectos perforadores que aprovechan los árboles debilitados y pueden convertirse en una plaga para el bosque.Los trabajos consistirán principalmente en un aclareo selectivo con la retirada de los árboles más afectados o con un elevado riesgo de deterioro, con objeto de favorecer la vitalidad de los ejemplares que se mantienen e incrementar la resiliencia del conjunto de la masa forestal.
La gestión forestal, una herramienta imprescindible
El ayuntamiento aprobó el Programa de Gestión Forestal Adaptativa en el cambio climático que nos marca la ruta en la gestión forestal de los próximos 15 años. La gestión forestal es una herramienta imprescindible para adaptar nuestros bosques a efectos del cambio climático. Las sequías prolongadas, las elevadas temperaturas y la aparición de plagas hacen que muchos bosques sean hoy más vulnerables que hace sólo unos años. Actuar de forma preventiva permite reducir estos riesgos y contribuir a la conservación de los valores ambientales, paisajísticos y de biodiversidad del espacio.
Esta actuación forma parte del compromiso con una gestión forestal responsable que contribuya a conservar un bosque más saludable, más resiliente y seguro.


