La caminata a la ermita de Sant Ramon ha vuelto este año en una edición muy especial. No solo se ha retomado esta tradicional cita de la ciudad, sino que ha sido dedicada a Jaume Bonich, tesorero del AVV Casco Antiguo y organizador de la caminata, muerto por la COVID-19.
El alcalde Carles Ruiz, junto con la teniente de alcalde Rosa Cañisá y el teniente de alcalde Francisco Chacón han sido los encargados de darle a los familiares de Bonich una copia de la placa conmemorativa a las personas que no han podido superar la pandemia de Viladecans como símbolo de afecto y condolencias.
Con esta caminata también se ha dado el pistoletazo de salida a la normalización de las actividades de las entidades después de un periodo anómalo a causa de la pandemia.


