El conseller de Deportes del Govern de la Generalitat, Berni Álvarez, se ha interesado en el día de hoy por la infraestructura deportiva de Viladecans, durante la visita institucional que lo ha llevado en la ciudad. Álvarez se ha encontrado con la alcaldesa, Olga Morales, en el marco del Plan de Choque de Equipamientos Deportivos Catalanes, con el cual Ayuntamiento y Generalitat mejorarán conjuntamente, durante los próximos tres años, tres instalaciones deportivas de referencia en la ciudad. Las intervenciones podrán hacerse gracias a una partida presupuestaria de la misma consellería de Deportes, valorada en 1,25 millones de euros.
La primera mejora se ejecutará durante este 2026 en el pabellón de la Escuela Montserratina. La intervención reparará las cubiertas e impermeabilizaciones de la estructura y mejorará los sistemas de evacuación de emergencia existentes. También se renovará el pavimento de la pista y se instalarán protecciones perimetrales en el recinto.
En 2027, las obras se harán en Atrium Esports. Afectarán principalmente a la cubierta y los sistemas de filtraje y deshumectación de la piscina, además de mejorar los vestuarios y el pavimento de la pista.
La última equipación beneficiada será el Camp Municipal de Beisbol, que verá mejoras en la valla perimetral, el túnel de bateo, la zona de entrenamiento y los sistemas de riego del terreno de juego. Se espera que las obras empiecen en 2028.

El futuro de Can Sellarès
Álvarez ha conocido también el proyecto del nuevo Can Sellarès, una reforma urbana que afectará tanto a los mismos equipamientos deportivos, como a toda la isla alrededor de la antigua masía. La intervención más importante será la construcción de un nuevo campo de fútbol 7 y una doble pista polideportiva cubierta con graderío y sin cierre exterior, que sustituirán a las anticuadas pistas de baloncesto y fútbol 11 actuales. También se contempla la colocación de módulos prefabricados que sirvan de vestuarios y almacén de ambas instalaciones.
La obra cuenta con financiación del Área Metropolitana de Barcelona y empezará durante el primer trimestre de 2026, con una duración aproximada de diez meses.


