
Los 270 árboles reubicados en otoño para la creación del futuro barrio de Llevant han arraigado todos a su nueva ubicación. Seis meses después del trasplante, robles, olivos y algarrobos –algunos centenarios– se han adaptado en su lugar definitivo dentro del mismo barrio, en la zona más próxima del regazo de la sierra de Montbaig.
El Ayuntamiento instaló un sistema de riego y añadió abonos para favorecer su supervivencia en el nuevo espacio. Así, se quería hacer convivir la urbanización del nuevo barrio con la protección del patrimonio natural de valor de la zona.
El 35% de la superficie del barrio de Llevant serán zonas verdes y espacios libres, por encima del que ocuparán las construcciones de viviendas, equipamientos y espacios comerciales (un 34%). El parque de la Torre-roja triplicará, así, su extensión –pasando de 11 a 34 hectáreas– y se convertirá en el parque urbano más grande del área metropolitana dentro de un único municipio.


