¡Con bañador en el parque!

Con el objetivo tanto de combatir el calor como de ofrecer un espacio de ocio familiar, el parque del Torrent Ballester se ha convertido provisionalmente en un pequeño parque acuático. Durante tres horas, niños y niñas de todas las edades se han deslizado unas cuantas veces por dos toboganes diferentes: uno para los más pequeños de 10 metros, y otro, de tamaño super, de 25 metros. La celebración se ha rematado con una fiesta de la espuma, en una jornada en la que, además, el tiempo ha acompañado y el calor ha ofrecido una tregua.