
La recuperación empresarial y social ante la pandemia sanitaria impregna las cuentas del Ayuntamiento de Viladecans para 2021, las más elevadas de su historia: 70,07 millones (un 4,2 %más que en 2020). El Gobierno Municipal, pese a decidir una congelación de impuestos, apuesta por un presupuesto expansivo con el aumento de otros ingresos que permiten conjugar las acciones para paliar el impacto de la COVID en la ciudad con las prioridades habituales, como el impulso de la calidad de vida y las oportunidades, el cuidado y mejora del espacio público, la cohesión territorial y la transición ecológica. Así, el presupuesto potencia las inversiones, que crecen un 21 %, y aumenta un 3,8 % el gasto corriente para mejorar los servicios municipales.
Este jueves 17 de diciembre, el Pleno Municipal aprobó los presupuestos municipales consolidados –que rozan los 100 millones incluyendo las empresas públicas– con el aval de los 14 concejales del equipo de gobierno –PSC y Viladecans en Comú– y los once votos en contra de la oposición. La tenienta de alcalde Joana Sánchez defendió la cuentas públicas en nombre del Gobierno Municipal calificándolas como “muy sensibles socialmente y resilientes económicamente” y avanzó que “supondrán una segunda ola de apoyo al comercio, las entidades y las familias al dar continuidad al Plan de Reactivación Local iniciado en 2020”.
Recuperación empresarial y social
Si en 2020 la repentina irrupción del COVID obligó a desmontar las cuentas para crear un plan de respuesta urgente, en 2021 ya se prevé desde un principio sustentar el presupuesto para atacar los principales problemas y ejercer de motor de recuperación económica y social. Así, se consolidan medidas impulsadas por el Plan de Reactivación Local como las ayudas a los hogares, la mejora de la limpieza viaria y de escuelas, la exención de la tasa de terrazas a la hostelería, el mantenimiento del empleo en los equipamientos deportivos y culturales (evitando los ERTE a los trabajadores) y el pago del déficit del Vilabús por la caída de personas usuarias. También, se incrementan notablemente las ayudas a empresas (que se multiplican por seis) y a las entidades, así como las acciones de formación para el empleo y los planes empleo, los programas sociales de cohesión en los barrios y la atención domiciliaria (que crece un 10 %).
Más inversiones como motor económico
Más allá de hacer frente al escenario que ha dejado la pandemia, el Ayuntamiento continuará con su apuesta por seguir mejorando el espacio público y los equipamientos, favoreciendo así la actividad económica. Las inversiones crecen un 21 % y superan los siete millones. Algunas ya están comprometidas, como la urbanización del barrio de Llevant (345.000 euros) y el nuevo eje cívico y ciclable de la carretera C-245 (806.000 euros) y otras comprometidas y financiadas por otras administraciones, como la instalación de placas solares (1,1 millones de euros) –estas dos últimas importantes para hacer más sostenible la ciudad ante la emergencia climática, junto a la inversión en eficiencia del alumbrado público (400.000 euros)–.
Otras inversiones se darán en colegios (699.000 euros) en forma de reparaciones y mejoras, como la creación de una cubierta para la pista de la escuela El Garrofer; en calles, con reformas (553.235 euros), reasfaltados (350.000 euros) y plantación de árboles en alcorques vacíos en los últimos años (100.000 euros); o equipamientos, como las rehabilitaciones del campo de beisbol (127.000 euros) y la biblioteca municipal (1,02 millones de euros) y la ampliación del street park del parque de Torre-roja (22.700 euros).
Mejora de la ciudad y la calidad de vida
Por ámbitos, los servicios a la ciudadanía suponen casi la mitad del presupuesto (47 %) mientras que se destina un 28,8 % al cuidado y mejora de la ciudad; un 17,2 %, a la administración y servicios internos; un 5,8 %, a transferencias a administraciones supramunicipales, y un 2,1 %, a la devolución de préstamos bancarios.
Los servicios a la ciudadanía están encabezados por la atención social (9,6 %), junto a la educación (9 %), la seguridad ciudadana (8,5 %), la cultura (6,6 %), el fomento de negocios y empleo (5,2%), el deporte y la salud (3,7 %) y las relaciones con la ciudadanía (3,4 %). Por otra parte, los principales gastos en el cuidado de la ciudad se realizan en el mantenimiento de calles, parques y alumbrado (11 %) y en la limpieza viaria y recogida de residuos (9,3 %), acompañados por los relacionados con la transición ecológica y el medio ambiente (4,8 %) y con las infraestructuras y el urbanismo (3,7 %).
Más recursos
Con la congelación de impuestos decidida por el Gobierno Municipal, los ingresos crecen, por un lado, gracias a las transferencias de otras administraciones, que aumentan en 1,49 millones de euros –y se prevé que lo hagan aún más durante el año cuando se concreten el Fondo Europeo de Recuperación y el Plan de Sostenibilidad Ambiental del Área Metropolitana de Barcelona–. Por otro lado, la relajación de las restricciones presupuestarias a los Ayuntamientos por parte del Gobierno de España (fijadas por el anterior ejecutivo del PP), permiten que gracias a la buena situación financiera de años anteriores se puedan sumar 1,5 millones de euros para ayudar a la reactivación económica y también pedir un 43 % más de préstamos bancarios que en 2020 para poder financiar inversiones.
Así, las cuentas prevén que la mitad de los ingresos en 2021 (50,3 %) corresponderán a impuestos; 34,9 % a transferencias de otras administraciones u organismos (el 63% por parte del Estado); un 9,8 %, a tasas, precios públicos y concesiones de servicios o espacios, y un 5,6 %, a préstamos.


