
Como consecuencia de la pandemia mundial de la COVID-19 los servicios sociales han tenido que generar nuevas actuaciones y adaptaciones para dar respuesta a la crisis económica y social provocada por el virus.
Es necesario continuar realizando un seguimiento exhaustivo de toda la ciudadanía en situación de fragilidad como son: la gente mayor, la salud mental, la infancia, los sin hogar, la inmigración y las mujeres víctimas de violencia de género. Hay que mantener el incremento de las primeras visitas por situación de precariedad económica, laboral y de vivienda y las demandas de ayudas económicas y de subsistencia.
A raíz de la crisis COVID se han desarrollado una serie de ayudas autonómicas y estatales que pueden solicitar los ciudadanos/as en situación de vulnerabilidad y esto incrementa el número de visitas de los técnicos sociales para hacer estos trámites. El aumento de técnicos para hacer atención directa, también permitirá dar una respuesta más ágil versus el aumento de la demanda de la población.
Incrementar los recursos de servicios sociales para poder atender las necesidades de la ciudadanía con la máxima celeridad.