La pandemia ha puesto de manifiesto la necesidad de apoyo y formación en educación emocional para ayudar a la ciudadanía a gestionar las consecuencias de los confinamientos y la crisis sanitaria.

Las emociones tienen un papel relevante en nuestras vidas. Están presentes en todo lo que sentimos, pensamos, decimos, hacemos, en los vínculos afectivos, en las relaciones humanas, en el aprendizaje, en la toma de decisiones. Las emociones juegan un papel fundamental en el equilibrio mental y físico de las personas, por eso es tan importando trabajarlas y saberlas gestionar.
Durante este último año, todos y todas hemos vivido una situación totalmente nueva, cosa que ha afectado nuestra estabilidad emocional.
Apoyo y acompañamiento a los centros educativos en el ámbito de la educación emocional.
Refuerzo y promoción del servicio de atención a la salud emocional y afectiva de los y las jóvenes.
Creación de 'Gimnasios emocionales'.