
Un espectáculo para la primera infancia íntimo y luminoso que nos habla de la protección, el calor y la sonoridad particular que podemos generar gracias al vínculo que establecemos entre las personas y los animales que viven en una casa.
Espectáculo sin texto, de música (sobre todo vocal) y de movimiento, donde el sonido y la luz se convertirán en elementos narrativos. Tres actrices/cantantes jugarán con la sonoridad (de las esquilas y campanas, de las voces o de las tejas), el movimiento y la textura de la lana para recrear el rescoldo, la protección y el amor que nuestro hogar nos inspira y que tanto necesitan los niños para después, cuando sean mayores, poder salir a explorar el mundo.
También a las 12:00 horas, el mismo domingo 11 de mayo.