Refuerzo del alumbrado público en veintidós espacios de la ciudad

El Ayuntamiento ha puesto en marcha el Plan Il·lumina, una estrategia integral para reforzar la iluminación en puntos oscuros del espacio público. El plan actuará en 22 espacios de la geografía urbana detectados a partir de un estudio. La acción se abordará tanto a través de intervenciones específicas como de obras integrales de mejora ya programas en algunas calles.

La primera mejora a raíz de la definición del mapa de zonas oscuras tuvo lugar en noviembre, en la zona de juegos infantiles del parque del Torrent Ballester, con un coste de 18.000 euros. Hasta la primavera, tendrán lugar las tres actuaciones por importe de 36.000 euros: en Can Sellarès, en un tramo de 200 metros de la avenida de Gavà; en Torre-roja, en la calle del Pintor Fortuny; y en Alba-rosa, en el tramo de la calle de les Orquídies entre la avenida de Can Palmer y la calle dels Pensaments.

Hasta finales del 2027 se prevé abordar, como mínimo, media docena de actuaciones más, con un coste de más de 250.000 euros. Será en las calles de Anselm Clavé, Mare de Déu de Sales y Salvador Baroné, en las plazas de Sant Herblain y les Tretze Roses y en la carretera de Sant Climent. 

El resto se harán posteriormente de forma progresiva a partir del año 2028, con una inversión futura calculada en más 500.000 euros. Entre los doce puntos donde se actuará, están las áreas de juegos infantiles de los parques de Can Xic y de Castelldefels o la plaza de Europa, así como varios espacios en los barrios de Alba-rosa, de Mas Ratés o de Ponent. 

El plan prevé instalar nuevas farolas o renovar las actuales con luces LED para incrementar la sensación lumínica. A día de hoy, el 55 % del alumbrado público cuenta con esta tecnología, después de que el otoño pasado se incorporara en la calle del Doctor Reig, la que tiene más potencia instalada de la ciudad por su carácter comercial.

El objetivo del Ayuntamiento es que en 2030 el 90 % del alumbrado sea LED, una tecnología más segura y que consume un 70 % menos que la anterior basada en vapor de sodio. El cambio contribuirá de este modo a la Misión Clima del municipio, el objetivo de la cual es que Viladecans se convierta en ciudad neutra en emisiones de CO2 en 2030 y negativa en 2050. La alcaldesa Olga Morales ha señalado que “nuestro objetivo es adaptar la iluminación a las necesidades de configuración de la ciudad y a la ciudadanía, optimizar el consumo energético y mejorar la calidad de los espacios públicos”.

La mejora, sin embargo, no se detendrá aquí: el Ayuntamiento quiere ampliar el Plan Il·lumina hasta el 2030, fruto de una acción de la Agenda Urbana Local que prevé aplicar criterios de género en el uso del alumbrado para ofrecer más seguridad a las mujeres.