
La AMB lleva a cabo una serie de actuaciones para desmontar y retirar los equipamientos y el mobiliario de las playas metropolitanas, que han dado servicio durante la temporada de verano. Este desmontaje se ha adelantado a causa de la llegada más prematura de temporales marítimos.
Estas tareas, que se alargarán hasta medios de octubre, se irán haciendo gradualmente a medida que los diferentes municipios vayan finalizando formalmente la temporada de baño y la prestación de los servicios de vigilancia.
Las intervenciones más importantes son las siguientes:
- Desmontaje de los módulos de salvamento y de primeros auxilios (una torre de intervención + 15 módulos de primeros auxilios)
- Desmontaje de los lavabos y vestuarios adaptados y de las señales de servicios (10 de adaptados + 9 de estándar)
- Retirada de pasarelas adaptadas enrollables y plataformas de madera (más de 500 metros)
- Retirada de balizamientos marinos (más de 30 km). 25 km de balizamiento de zonas de baño y 5 km destinados en la salida de embarcaciones, espigones, rompeolas y protección ambiental. También hay que destacar la retirada de 16 puntos de boyas de ayuda al baño
- Retirada de papeleras (180 unidades)
- Desplazamiento de los aparcamientos para bicicletas (más de 50 unidades)
Adaptación de la planificación ante temporales más prematuros
La AMB ha observado la llegada de oleaje más fuerte de una manera más prematura a lo largo de los últimos 4 o 5 años, de tal manera que los meses de septiembre u octubre se pueden producir los primeros temporales marítimos intensos.
Esta observación se ha contrastado con la evolución y el comportamiento del oleaje al litoral metropolitano durante los últimos 30 años según los datos de Puertos del Estado, que muestran un aumento de la frecuencia y la intensidad de los temporales los meses de septiembre y octubre.
El equipo de playas de la AMB ha hecho un reajuste en el calendario de desmontaje de las equipaciones y una reordenación del espacio con el objetivo de minimizar los daños ante los temporales. En primer lugar, las tareas de preparación para la temporada baja se han avanzado 15 días respecto a las de hace 4 años, de forma que antes empezaban a principios de octubre y ahora se ponen en marcha a mediados de septiembre. En segundo lugar, la reordenación de la playa se basa al dejar la mitad de la explanada arenosa libre de mobiliario y equipaciones susceptibles de sufrir afectaciones cuando sube el nivel del mar y se produce oleaje intenso.
La regresión del litoral ha implicado la reducción de la anchura de las playas y algunas modificaciones en las pendientes, hecho que hace aumentar la vulnerabilidad y la exposición de las diferentes instalaciones, las cuales hace años se situaban más cerca del mar.


