
En verano los colores del espacio forestal cambian con la estación. Pero hay uno que permanece: el amarillo del uniforme de la Agrupación de Defensa Forestal (ADF) Sant Ramon. Son un grupo de personas voluntarias de Viladecans y Sant Climent de Llobregat que están atentas a evitar incendios en nuestra montaña. Muy especialmente en esta época del año en la que el tiempo cálido y seco supone un alto riesgo de incendio. Además de vigilar y prevenir posibles conatos de fuego, suelen ser los primeros en actuar en las emergencias pues están sobre el terreno y lo conocen bien.
“He actuado ante centenares de conatos de incendio y llena mucho sentir que has evitado lo que podía haber sido una tragedia para nuestra montaña como las que ocurren cada año en otros lugares”, explica Enric Cruz, que lleva más de dos décadas como voluntario. Las personas interesadas en formar parte del ADF Sant Ramon pueden contactar a través del teléfono 93 635 18 07.
UN VERANO DE RIESGO PESE AL CUIDADO
Junto a esta tarea voluntaria, durante el verano también trabaja en nuestras montañas una unidad de información y vigilancia contra incendios, financiada por la Diputación de Barcelona. Durante las horas de mayor riesgo del día controlan que nadie tenga conductas de riesgo. Tras una primavera muy seca y ante los cada vez más habituales e intensos periodos de sequía que aumentan la vulnerabilidad de nuestros bosques, toda precaución que tome la ciudadanía es importante para sumarla al trabajo de las administraciones. Y es que, justo antes de la llegada del verano, el Ayuntamiento ha desbrozado de vegetación la franja de protección de los barrios de Alba-rosa y Mas Ratés, así como los márgenes de los caminos más transitados, hacia la ermita de Sant Ramon y el mirador del Mas Ratés


