Premio al programa municipal para reconducir el absentismo escolar

con más de un centenar de alumnos por curso

El Ayuntamiento acaba de ver reconocido su programa para combatir el flirteo con el absetismo en la educación obligatoria en la ciudad, especialmente en la secundaria. Este lunes 20 de junio en Madrid, la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ha entregado a Viladecans uno de los 18 premios de la 6ª edición del Concurso de Buenas Prácticas Municipales frente al Absentismo y por la Mejora de la Convivencia Escolar.

Hace quince años que se puso en marcha en Viladecans este programa de acompañamiento de la escolarización para reconducir las faltas de asistencia en las aulas desde su inicio, cuando todavía suponen situaciones leves, con el objectivo de evitar que se cronifiquen. La iniciativa surgió de la Xarxa de Transició Escola-Treball y se materializó a partir del Pla Educatiu d’Entorn, con el apoyo de la Generalitat de Catalunya y los centros educativos.

Cada año se actúa con más de un centenar de alumnos. Cuatro de cada seis participantes reconducen la situación de absentismo y solo en uno de cada seis no se aprecian cambios, según los datos del curso 2020-2021. El programa se ha evidenciado como una buena herramienta a lo largo de los años, ya que los datos se han mantenido estables desde el principio, permitiendo reconducir la mayoría de situaciones.

“El absentismo es un factor de riesgo de exclusión social porque perder el ritmo escolar complica el hecho de obtener titulaciones y encontrar tu camino profesional y, por tanto, vital en el futuro”, explica Mari Carmen Santamaría, orientadora referente del programa en el Instituto Torre Roja, quien apunta que “la pandemia ha empeorado los casos de desmotivación”.

Motivación y conscienciación, las claves de vuelta

La persona referente del programa trabaja con el alumnado de secundaria de manera individual para identificar las causas que hacen que no asista en determinados momentos al centro y, si se hace necesario, también con la familia. Así, se ponen en marcha estrategias per reconducir la situación, motivando al estudiante y conscienciando de la importancia de la formación y de la oportunidad del derecho educativo para su futuro, más allá de la situación actual. En el caso del alumnado de primaria, mucho menos habitual, se trabaja directamente con la familia.

El programa incluye también el apoyo a las personas referentes en los centros educativos, así como una comisión de trabajo en cada nivel educativo (primaria y secundaria) para abordar conjuntamente medidas para paliar el absentismo, como la estancia de los participantes en empresas y organismos donde experimentar el mundo laboral.

Paula Martínez, que se graduó de ESO en el 2018 en el Instituto de Sales, reconoce que este programa fue clave para conseguirlo. “Fue importante saber que había alguien pendiente de mi para que no faltara y me ayudó a recuperar la motivación que me dieran la oportunidad de experimentar como era un trabajo”, explica la joven, que busca entrar en la universidad el próximo curso, después de haber estudiado dos ciclos formativos.

El programa se ha incorporado recientemente dentro del Pla Local de Convivència por su aportación a la mejora de la cohesión social en los barrios, ya que el absentismo, en algunos casos, acaba repercutiendo no solo a nivell personal si no también de manera colectiva al generar más problemáticas en el espacio público.

Imagen: FEMP.