
Como las familias, el Ayuntamiento también nota en sus cuentas la inflación económica por las repercusiones de la invasión rusa de Ucrania. Los suministros energéticos, los contratos o los salarios públicos exigen de más recursos municipales, aunque eso no ha restado al objetivo del Gobierno Municipal de "apostar por unas cuentas que aseguren las oportunidades de toda la ciudadanía y sigan mejorando la ciudad y los servicios públicos", como explicaba la tenienta de alcalde Joana Sánchez en el Pleno Municipal que aprobó el presupuesto del Ayuntamiento para este año.
Impulso a las políticas municipales
La solvencia municipal, con un endeudamiento reducido, permite que las cuentas crezcan por cuarto año consecutivo. Suben un 3,1 %, hasta alcanzar los 74,88 millones de euros y, por ello, supondrán un nuevo récord de gasto social. Como ejemplo, el dinero para atención domiciliaria crece un 10 % y para las escoles bressol, un 7 %. También se estrenan recursos para nuevos proyectos para hacer frente a la soledad, ayudar a la conciliación familiar e incrementar la lucha contra la violencia machista. Así mismo, se amplían los programas para fomentar el civismo y para favorecer la inserción educativa o laboral de jóvenes descolgados de los estudios, como la Escuela de Nuevas Oportunidades o los Planes de Transición al Trabajo (PTT).
Ante la decisión de no subir los impuestos en la situación actual –precisamente para no cargar más las cuentas familiares–, los ingresos del Estado se convierten en una fuente vital para las cuentas públicas al crecer un 20 % respecto al año anterior. Por ello, uno de cada cuatro euros del presupuesto municipal proceden del Gobierno estatal. Así, los impuestos municipales con los que contribuye la ciudadanía suponen la mitad de los ingresos del Ayuntamiento.
Más recursos para el espacio público
Desde la trabajadora que barre a la policía que actúa en un problema de seguridad, cada día se prestan en las calles de la ciudad innumerables servicios públicos que salen del presupuesto del Ayuntamiento. Este aspira en 2023 a ampliar el cuidado del espacio público, con un refuerzo de la recogida de residuos y la limpieza viaria. También se incrementan un 60 % los recursos para el asfaltado de calles, se implanta el servicio de bicing metropolitano y se empieza a trabajar en la zona de bajas emisiones.
Para esta última iniciativa se ha recibido una subvención, un recurso que el Ayuntamiento se esfuerza en explorar para mejorar la ciudad más allá de los impuestos.
Inversiones que acaban o empiezan
Entre las grandes obras previstas, en 2023 se completarán las de la remodelación del edificio de Ca n'Amat para el Museu de Viladecans, las instalaciones fotovoltaicas en 21 edificios públicos para reducir la factura eléctrica, la nueva pista cubierta en la Escuela El Garrofer o la rehabilitación de la Biblioteca de Viladecans. Asimismo, a partir del mes de febrero se prevé poner en marcha una de las grandes apuestas del Gobierno Municipal este mandato: la reforma de la rambla Modolell, con un presupuesto previsto para 2023 de 1,3 millones de euros. La iniciativa prevé potenciar la pacificación del tráfico rodado en este eje comercial y social de la ciudad.
La tenienta de alcalde Joana Sánchez destacó también que el Ayuntamiento sigue apostando 10,99 millones por la dinamización económica y la transformación digital de la ciudad y puso como ejemplo el proyecto PECT junto a la Generalitat que impulsará el espacio Viladecans Innovació Empresarial y creará el Centro de Conocimiento Urbano a través del 'big data'.
El presupuesto municipal consolidado con las cuentas de las sociedades municipales y de la Fundació Ciutat de Viladecans alcanza los 99,4 millones de euros.
Plenamente alineado con los objetivos de desarrollo sostenible
Sánchez también quiso destacar la alineación del presupuesto con quince de los diecisiete objetivos de desarrollo sostenible (ODS) de la ONU. Entre los ámbitos más destacados, un 20 % de los recursos municipales trabajan para lograr el ODS Ciudades y comunidades sostenibles, mientras que un 15 % lo hace por el de Salud y bienestar y un 13 % por el de Educación de calidad. La acción climática, la reducción de las desigualdades o el trabajo digno son otros ODS que encuentran importante eco en el presupuesto municipal.
| Partida | Gasto |
| Cuidado y limpieza de las calles | 10,99 millones |
| Atención social, viviendo y desempleo | 9,13 millones |
| Administración interna y sistemas | 7,58 millones |
| Educación y conocimiento | 6,91 millones |
| Seguridad y convivencia | 5,69 millones |
| Transferencia a otras administraciones | 4,23 millones |
| Urbanismo | 4,12 millones |
| Cultura y patrimonio | 3,57 millones |
| Recogida de residuos | 3,42 millones |
| Ecología y movilidad | 3,10 millones |
| Deporte y salud | 2,76 millones |
| Administración económica | 2,50 millones |
| Relaciones con la ciudadanía | 2,38 millones |
| Edificios administrativos | 2,31 millones |
| Devolución de préstamos | 2,24 millones |
| Fomento empresarial | 2,06 millones |
| Órganos de gobierno | 1,33 millones |


