Las cuentas municipales de 2023, de 74,88 millones de euros, aumentan un 3,12% respecto a los de 2022.
Apuestan por la transformación urbana, la innovación tecnológica y ponen un marcado acento en las políticas sociales
El Pleno Municipal de Viladecans aprobó ayer los presupuestos municipales para el 2023, con los votos a favor de los grupos del equipo de gobierno (trece regidores del PSC y una de Comunes), y los negativos de ERC (5) y Ciutadans (4) y Podemos (2). El Ayuntamiento presupuesta para 2023 un total de 74.885.800 millones de euros, las cuentas más elevadas de su historia, que suponen un aumento de un 3,12% respecto a 2022, gracias sobre todo a las aportaciones del resto de administraciones públicas, sobre todo del Estado (18,72 millones de euros, 1,5 millón de euros más que al 2022). En términos consolidados, integrando las sociedades municipales y la Fundación Ciudad de Viladecans, la cifra se sube a 97 millones de euros.
El año 2022 ha sido un año todavía marcado por la salida de la pandemia sanitaria y con un inicio positivo de recuperación económica, pero el panorama económico negativo internacional resultando principalmente por la guerra de Ucrania ha provocado una situación altamente inflacionaria, con un incremento muy notable de los precios de todos los servicios y productos. Es una inflación que ya se sitúa al 6,8%, con incrementos muy importantes de los principales productos básicos, especialmente la energía. En estos contexto, el presupuesto que presenta el Ayuntamiento de Viladecans para 2023 intenta contribuir en la medida de sus posibilidades a la recuperación económica, y al bienestar de la ciudadanía; con un presupuesto claramente expansivo, que apuesta por la transformación urbana, la innovación tecnológica, y con un marcado acento en las políticas sociales.
Joana Sánchez, teniente de alcalde de Servicios Generales y de Empresas e innovación, presentó las cuentas de 2023 al Pleno Municipal como unos presupuestos “que ofrecen seguridad y que son un compromiso del equipo de Gobierno con el bienestar de la ciudadanía, respondiendo a la incertidumbre existente”. La regidora destacó que, “a pesar de la inflación, se congelarán los impuestos y, a pesar del incremento de costes, se mantendrán y mejorarán los servicios de proximidad del Ayuntamiento”. Según Sánchez, también se destinarán más recursos a la dinamización económica y la transformación digital de la ciudad y se seguirá realizando un gran esfuerzo en la transición energética y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. “Todo esto, con una mirada progresista, de proximidad, sostenible, innovadora, feminista, inclusiva, digital, social y resiliente”, valoró.
El aumento del presupuesto es posible fundamentalmente por las transferencias que proceden otras administraciones por los proyectos que el Ayuntamiento presenta y desarrolla, así como por el crecimiento económico de la ciudad. La solvencia financiera del Ayuntamiento de Viladecans permite presentar un presupuesto expansivo que quiere impulsar con los recursos públicos la recuperación económica, impulsando la reactivación, ayudando a los colectivos más vulnerables en esta situación, y contribuyendo a la mejora de la calidad de vida, incrementando los recursos destinados a la mayoría de los servicios que presta la administración municipal.
Los ingresos deprisa crecen en un 5,5%, hecho que genera un ahorro sucio de 2,9 millones, que se pueden destinar al retorno de los préstamos utilizados para financiar las inversiones y para nuevas inversiones necesarias en la ciudad. En este escenario, destaca el incremento previsto por transferencias otras administraciones, principalmente la Participación en Ingresos del Estado y las subvenciones finalistas. Del Estado la previsión se recibir, en cifras redondas, 18,72 millones de euros (1,5 millón de euros más que al 2022) y de la Generalitat, 3,95 millones de euros (850.000 más que el año pasado). De las administraciones municipalistas, Viladecans recibirá más o menos el mismo que el año pasado: de la CON tres millones, y de la Diputación un millón. Hay que decir que, de cada 100 euros que el Ayuntamiento ingresa, 47 provienen de impuestos directos, 36 de transferencias otras administraciones, y 9,7 de tasas e ingresos por prestaciones de servicios.
En cuanto a los gastos corrientes, se incrementan en un 6,6%. Se trata de un fuerte aumento que quiere reforzar los servicios y hacer frente en la subida de precios en la mayoría de los contratos. La principal partida de gasto son los servicios públicos básicos; se destinan más de 20 millones de euros a la recogida de residuos, la limpieza o el alcantarillado, medio ambiente, seguridad y movilidad o vivienda. Más de 5 millones de euros se destinan a la seguridad, con especial esfuerzo para potenciar la policía de proximidad. Un nuevo servicio que se está poniendo en marcha la aplicación Viladecans Soluciona, en el ámbito de la cura del espacio público.
Al bienestar comunitario, servicios sociales y promoción social se destinan más de 16 millones de euros que permitirán dar servicios sociales y desarrollar el nuevo Plan de Soledad, entre otros planes municipales de atención a las personas. Más de 7 millones de euros se destinarán a la transformación de la movilidad y la mejora del transporte público y más de 11 millones de euros irán a la educación, la cultura y el deporte, competencias no directas pero a las que el Ayuntamiento destina una gran atención porque son estratégicas. Más de 4 millones de euros se dedicarán al fomento de la ocupación y el desarrollo del comercio, el turismo y las pequeñas y medianas empresas, y otros 4 millones irán a la protección del medio ambiente y sensibilización hacia el entorno natural y nuestra biodiversidad.
Transformación de la Rambla Modolell
Las principales inversiones del 2023 serán la transformación de la Rambla Modolell (1,34 millones de euros), para pacificarla y hacerla más viva por la dinamización del comercio, la restauración y la vida social, la pista cubierta polideportiva del patio de la escuela Los Algarrobos (2,59 millones de euros). También se invertirá en la mejora de la eficiencia energética de los edificios municipales, el mantenimiento y asfaltado de calles y el mantenimiento de jardinería y plantación de árboles. Hay inversiones importantes, como la rehabilitación de la biblioteca de Can Chico o el museo de Can Amat, que se iniciaron al 2022 y que acabarán a 2023.
Congelación de impuestos
El Gobierno Municipal ha congelado de manera generalizada las tasas e impuestos por 2023. Las ordenanzas fiscales también regulan que el Ayuntamiento también facilitará las condiciones para aplazar pagos de tributos: será posible solicitarlo con una simple declaración responsable para las deudas de hasta 6.000 euros (el triple que hasta ahora) y solo se exigirán garantías cuando la cuantía sea más grande de 30.000 euros (cuando ahora se pide a partir de los 18.000 euros). La regulación de impuestos para el nuevo año también apoya a la transición energética. Así, se extiende a todo tipo de inmuebles e instalaciones comunitarias el beneficio para poner placas fotovoltaicas de que disponían las viviendas: una bonificación del 50% del Impuesto de Bienes inmuebles (IBI) durante tres años. Y se amplía este mismo beneficio a la instalación de puntos de recarga de vehículos eléctricos. Además, las empresas también podrán ver reducido el IAE un 10% por este mismo motivo.
OPINIONES POLÍTICAS DEL PLENO EXTRAORDINARIO DE NOVIEMBRE DE 2022
Los y las portavoces de los grupos municipales con representación plenaria opinan sobre la sesión extraordinaria para los presupuestos de 2023.


