
Hoy, 10 de marzo, se cumple un año desde que se realizó el primer ingreso hospitalario de un paciente positivo en COVID-19 en el Hospital de Viladecans. A partir de este día, los casos de hospitalización por esta enfermedad fueron aumentando a un ritmo muy acelerado, hasta el 31 de marzo, día en que se registró el pico máximo de pacientes de coronavirus ingresados en nuestro Hospital (113).
Paralelamente, el Hospital se fue adaptando a la evolución de la pandemia, reconvirtiendo diferentes espacios, como el Hospital de Día o el área de Endoscopias y Consultas Externas, incluso el Salón de actos, para poder afrontar la presión asistencial. En uno de los bloques quirúrgicos se habilitaron un total de 6 camas de pacientes semi-críticos. También, se restringieron visitas y consultas externas, intentando compensar la situación con consultas telefónicas y contacto con familiares a través de videollamadas.
En este sentido, el Comité Directivo, junto con un grupo asesor de profesionales, se ha estado reuniendo diariamente para estudiar la situación de los pacientes COVID en el Hospital y adaptar el funcionamiento del centro a las normativas que aprobaban las instituciones sanitarias, trabajando siempre en coordinación con los Centros de Atención Primaria y el Hospital Universitario de Bellvitge.
La sociedad se volcó con los servicios esenciales que seguían trabajando para luchar contra la pandemia y el Hospital de Viladecans recibió infinitas muestras de apoyo y donaciones que los ayudaron a hacer frente a la situación más preparados y con más fuerzas.
Una vez más, la Dirección del centro quiere transmitir su agradecimiento por todas las muestras de apoyo y gratitud que la ciudadanía, el sector empresarial y las instituciones públicas han mostrado desde el inicio de la pandemia y todavía a día de hoy, con aplausos, donaciones, cartas, videos... Desde el Hospital de Viladecans aseguran que este apoyo ayuda a salir adelante en una situación tan complicada como ha sido y está siendo esta pandemia.


