
La ciudad va recuperando la normalidad, después del episodio de lluvias intensas que ayer, lunes 4 de noviembre, dejó 164 litros por metro cuadrado, el día más lluvioso en Viladecans desde el 9/10/2002 según el Servicio Meteorológico de Cataluña.
Todo el personal disponible, entre ellos una treintena de efectivos policiales, diez miembros de Protección Civil, bomberos, personal de la Asociación para la Defensa Forestal, once trabajadores de la Brigada Municipal, cincuenta de limpieza del espacio público y veinticinco de Parques y Jardines trabajaron todo el día acudiendo a los focos más problemáticos, ayudando a la ciudadanía. Especialmente importante fue la constante limpieza y desembozo de los embornales, afectados sobre todo por la caída de las hojas de los árboles provocadas por la lluvia torrencial.
Los Servicios de Atención Social hicieron 280 llamadas a las personas más vulnerables, generalmente gente mayor que vive sola, sirvió 95 comidas a domicilio y treinta para recoger. Veinticuatro trabajadores municipales atendieron las necesidades sociales en Can Palmer y los servicios del Servició de Atención Domiciliaria aplazados por la mañana se pudieron retomar durante la tarde. La Oficina Municipal de Información al Consumidor ha dado y sigue dando atención a las personas que hayan sufrido afectaciones domésticas. Las atenciones en la OMIC se realizan los martes y los jueves en la Torre del Baró con cita previa y el miércoles de 9 a 11 horas, en el Casal de Barri Montserratina sin cita previa. También se pueden hacer consultas a través del correo [email protected].
La alcaldesa Olga Morales agradeció a los trabajadores y trabajadoras municipales el esfuerzo realizado y elogió a la ciudadanía por haber hecho un caso muy mayoritario a los consejos dados por el Ayuntamiento a primera hora y en días anteriores: moderar la actividad y evitar cualquier tipo de desplazamiento. Los equipamientos municipales se cerraron a primera hora, así como los accesos a las zonas inundables del parque de la Marina. Las actividades deportivas al aire libre se cancelaron todo el día y se recomendó que los niños y niñas se quedasen en casa. La actividad en los Centros de Atención Primaria fue suspendida y solo se atendieron las urgencias. El Hospital de Viladecans suspendió su actividad no urgente por la tarde. La alcaldesa se felicitó de que la DANA no dejara ninguna víctima mortal en Viladecans: "Es el resultado de la información, la prevención y la prudencia", dijo.
Con 131 litros por metro cuadrado, según el Servicio Meteorológico de Cataluña (Meteocat), Viladecans vivió ayer el día más lluvioso desde el 9 de octubre de 2002 o el 12 de noviembre de 1988, fechas recordadas por haber sufrido graves inundaciones. Las fechas son poco comparables, sin embargo, porque en 2002 cayeron 234 litros entre las noche del día 8 y el medidía del 10 y el 12 de noviembre de 1988 fueron 180 litros los que cayeron en solo un día. La lluvia de ayer sumó 131 litros, pero hay que decir que 126 se recogieron entre las 6:30 y las 10 de la mañana. Nadie en la ciudad recuerda una lluvia tan intensa en tan poco tiempo. Es la peculiaridad que tiene el fenómeno llamada DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos). A destacar que alguna estación meteorológica particular situada en el núcleo urbano estableció la cifra de ayer en 164 litros por metro cuadrado (la estación de Meteocat está situada en zona agrícola).
La lluvia no detuvo la actividad de la ciudad de forma tan grave como en las fechas mencionadas, pero provocó muchos episodios de inundaciones, especialment graves en el Parc Agrari y en la Zona de Actividad Económica Polígon Centre. También diversos equipamientos públicos padecieron las consecuencias, con pequeños daños por filtraciones o goteras. La Guardería La Marina ha sido el único equipamiento que no ha podido abrir hoy. El resto, lo han hecho a abrirán con normalidad, incluyendo colegios e institutos.
En el Polígon Centre se produjo una gran acumulación de agua, especialmente en las calles de la Llobatona, de l'Agricultura y del Ferrocarril. El Ayuntamiento ha abierto una investigación para averiguar el motivo del mal funcionamientos de los sistemas de seguridad existentes que regulan el desagüe en la zona. Numerosas empresas resultaron afectadas.
El Parc Agrari se vio también muy afectado. La alcaldesa Olga Morales ha visitado ho la zona y ha mantenido una reunión con los representantes de la Cooperativa Agrícola de Viladecans para acompañarla y encontrar soluciones. En la reunión se hizo evidente el descontento de los payeses y payesas con la gestión de la Agència Catalana de l'Aigua (ACA), a la cual acusan de no hacer un buen mantenimiento de las rieras. De hecho, la riera de Sant Climent se desbordó en su tramo final, en la zona del Parc Agrari.
El total del valor de los daños causados, tanto en la zona industrial como en los campos y la ciudad será desglosado en los próximos días. Olga Morales ha afirmado que "el Ayuntamiento estará al lado de los afectados, ofreciendo ayuda, intermediación frente a otras administraciones y asesoramiento para reclamar a las compañías de seguros".


