La playa del Remolar se cierra por nidificación

La playa del Remolar espera unos nuevos inquilinos muy especiales y, por este motivo, hasta final de julio, sólo se podrá acceder hasta la torre-mirador, situada entre la riera y la zona dunar, sin poder hacer uso de la playa.  

La limitación de acceso está motivada en un proyecto para preservar el área de nidificación de aves protegidas litorales, con la finalidad de mantener un espacio tranquilo en las dunas para la nidificación de aves, sobre todo, el chorlitejo patinegro, que hace el nido en la arena de las playas. 

La playa del Remolar de Viladecans está clasificada como “playa natural” y está situada entre las desembocaduras del estanque del  Remolar y de la riera de Sant Climent, con una longitud de 845 m. El objetivo es cerrar durante el periodo de nidificación (del 15 de marzo al 31 de julio) el acceso de personas y perros en toda la longitud de esta playa, para mejorar las condiciones de calma que necesita la fauna litoral para vivir y nidificar.

Para hacerlo, se ha realizado el cierre con vallas de madera por parte de los dos extremos de la playa, desde el que limita con la garganta del Remolar, por donde se accede desde la playa de El Prat, y el acceso desde la parte de la riera de Sant Climent, desde donde se accede por la playa de la Pineda de Cal Francès. 

La empalizada está formada palos de madera verticales con una separación de 12-15 cm entre ellos, de forma que es permeable al paso de la pequeña fauna terrestre, como por ejemplo reptiles (lagartijas y serpientes), mamíferos (erizos) e invertebrados. En cambio no permite el paso de los depredadores de esta fauna, como jabalíes y perros. 

Además, se instalará señalización específica en ambos extremos de la playa, consistente en carteles de chapa galvanizada sobre palos de madera, que informe del cierre, del periodo de cierre y de la normativa que ampara la exclusión del uso público de la playa durante el periodo de nidificación de las aves litorales.

Las dunas, espacio vital para el chorlitejo patinegro

El chorlitejo patinegro es una especie catalogada como vulnerable e incluida en el "Libro rojo de las Aves de España" (Ministerio de Medio Ambiento, 2004), así como en el listado estatal de especies silvestres en régimen de protección especial.

Las veredas nidifican en "espacio de preduna", donde encuentran un recubrimiento vegetal bajo (no crían en recubrimientos por encima del 40%), puesto que, así pueden controlar bien la presencia de depredadores, y este espacio es justamente donde se sitúan los usuarios de la playa, y por eso es incompatible el uso de esta con la preservación de los nidos.

Primera experiencia en 2016

El Ayuntamiento de Viladecans y el Consorcio de los Espacios Naturales del Delta instalaron, en marzo de 2016, una valla de madera en el frontal de la playa del Remolar para proteger las colonias nidificantes de chorlitejo patinegro y chorlitejo pequeño, en el marco del proyecto "Dunas Híbridas" impulsado por el Àrea Metropolitana de Barcelona y la consultora SGM.

La empalizada se instaló para impedir el paso de personas y perros en la zona dunar protegida y durante toda la temporada de cría del año 2016 (marzo-julio) se hizo un seguimiento exhaustivo de la nidificación en esta playa, teniendo en cuenta la situación y el número de nidos, el éxito reproductor y el efecto de la empalizada. Con esta acción se consiguieron unos resultados favorables: se instalaron cinco parejas de chorlitejo patinegro (Ch. alexandrinus) y cinco parejas de chorlitejo pequeño (Ch. dubius) en la playa del Remolar, con 11 nidos, un hecho que no se registraba desde los años noventa.

No obstante, los temporales de invierno de aquel año y de los siguientes hasta 2020, arrancaron gran parte del frontal de valla y el cierre del frente dunar perdió efectividad. Algunas parejas de chorlitejo patinegro y pequeño intentaron hacer nido en esta playa, pero todos fueron abandonados por las molestias de los usuarios de la playa o afectados por los temporales. De aquí, la necesidad de hacer una nueva valla.