
Uno de los paisajes característicos de las zonas húmedas litorales son las marismas y los prados húmedos. Desde hace años, se ha intentado controlar la expansión de los juncales invasores que han invadido dichos espacios, mediante técnicas como el pasto con caballos y los fuegos controlados.
Ante la carencia de eficacia, puesto que los caballos no se comen las raíces y, al quemarlas, estas rebrotan con fuerza, la alternativa pasaba por la retirada total con maquinaria. La Generalitat se comprometió en 2017 con el Consorcio de los Espacios Naturales del Delta a hacer estos trabajos y este verano se han realizado finalmente en más de 15 hectáreas de Viladecans, en torno a la marisma de les Filipines y can Sabadell.
Esto permitirá la recolonización, por parte de especies vegetales propias, de las comunidades de prados inundables, y la recuperación de espacios abiertos y de baja densidad vegetal, el hábitat para muchas especies de invertebrados, anfibios y aves acuáticas. Se han arrancado los juncos con una excavadora giratoria y recogido las matas con una pala cargadora, y se han acumulado los restos en cordones de espacios periféricos sin vegetación de interés para utilizarlos como nutrientes del suelo.


