La reforma de la C-245 abre una nueva etapa

En febrero se puso en marcha la segunda fase de la transformación de la travesía urbana de la C-245 para potenciar la movilidad sostenible. Así, las obras arrancaron entre el paseo de la Marina y la avenida Progrés, en un tramo de unos 800 metros que limita entre los barrios de Sales y de Torre-roja. Actualmente, en el lado direcció a la montaña, se trabaja en parte de las aceras y la calzada central, y de mayo a julio, las obras se ampliarán también al lado orientado al mar.

En este tramo, se ampliarán las aceras alrededor de la calzada central y se incorporará un carril bici sobre la acera. Al acabar las obras, la circulación mantendrá los dos carriles por sentido, pero el más exterior se convertirá en carril bus. Cerca del tanatorio, la calzada central quedará reservada para el bus, y la lateral, para el resto de vehículos.

Durante las obras, se reduce la circulación a un carril por sentido. También, se afecta una docena de lugares de estacionamiento cercanos a la carretera del Prat –que se eliminarán definitivamente– y otros dieciséis cerca de la calle Antonio Machado, todos en el lado más próximo al mar de la vía. En cuanto a las afectaciones a los peatones, se han diseñado recorridos alternativos seguros.

Se ultima la primera fase

Por otro lado, la primera fase de las obras –que empezaron en septiembre en el tramo de la avenida más próximo a Gavà–, ultima ya su recta final. Se está acabando de construir el carril bici y se han empezado los trabajos de ampliación de aceras del lado más próximo al mar. La previsión es acabar estos trabajos en abril.

La actuación forma parte de la transformación de los 12,5 km de la carretera entre Cornellà y Castelldefels y podría estar terminada antes de un año. La inversión que se hace, pactada por los municipios con el Área Metropolitana y la Generalitat en 2019, es de 39 millones de euros en total. La actuación permitirá poner en marcha el Metrobús, un servicio de bus de altas prestaciones.