
Conocer mejor la dinámica del litoral y encontrar soluciones para frenar la regresión de las playas metropolitanas. Este es el objetivo detrás de unos estudios recientes de la AMB, basados en una serie de datos recogidos en el delta del Llobregat para averiguar su complejo e inestable comportamiento.
A partir de un histórico de fotos aéreas, el estudio ha medido la amplitud de las playas y de la parte sumergida del litoral durante los últimos 20 años, descubriendo la existencia de un sistema dinámico de barras naturales de arena sumergidas que no es estable ni permanente. Este sistema, que se alarga desde la desembocadura del Llobregat hasta Botigues de Sitges, protege eficazmente la playa, y ha resultado ser clave a la hora de que el litoral pierda o no pierda arena.
No es la única conclusión, sin embargo, que se ha extraído del estudio: se han encontrado otros factores importantes directamente vinculados con la regresión del litoral, como una pérdida mediana anual de 175.000 m³ de arena, la existencia de olas regresivas de frecuencias variables, un aumento de la frecuencia de los temporales de componente sur y el mayor impacto de estos mismos sobre las playas del sur del Área Metropolitana. Ni siquiera el plan de la Declaración de Impacto Ambiental, que decretaba la aportación de arena del puerto de Barcelona al litoral metropolitano sur para revertir la pérdida, ha estado eficaz.
Esta serie de conclusiones forman parte de una primera diagnosis del funcionamiento del litoral metropolitano sur, y permiten establecer un seguido de posibles propuestas para frenar la regresión. Algunas de estas propuestas pasarían para proteger de manera urgente las zonas más afectadas por la regresión, instalar geotubos sumergidos que sustituyeran la acción de las barras de arena naturales, aportar arenas con una granulometría adecuada o seguir fomentando la creación de dunas.


