Con expectación y emoción. Así vivían en el centro residencial para mayores del barrio de Albarrosa la llegada de las vacunas, de la mano de un equipo de enfermería enviado por el Departamento de Salud de la Generalitat. Personal y personas mayores residentes fueron recibiendo uno tras otro en pocas horas la primera de las dos dosis para la inmunización frente a la enfermedad que ha revolucionado el planeta en el último año.
Francisco Gavira, de 77 años, el primer residente en recibir la vacuna, se mostraba "contentísimo" y esperanzado de "pronto volver a salir a pasear como hacía antes de que viniera esto en marzo".
Arrancaba así la campaña de vacunación en la ciudad, que tenía las residencias privadas y el Centro Sociosanitario Frederica Montseny su primer objetivo en el plan para detener la pandemia.


