
Esta actuación elimina una zona para el estacionamiento de vehículos y de maniobras para dar continuidad a los 230 metros de paseo que ya se han construido. Las obras se han adjudicado a la empresa Moix, Servicios y Obras por 263.300 euros y se prevé que estén terminadas antes de terminar el mes de abril.
El nuevo tramo, con una anchura de 35 metros, eliminará los obstáculos arquitectónicos y los rincones existentes en la actualidad. El mobiliario urbano, el alumbrado, el pavimento y la vegetación seguirán los mismos criterios del resto del paseo, aunque se crearán parterres especiales para mantener dos árboles singulares existentes: un pino y un ciprés. Además, se incorporará una zona de elementos deportivos para todas las edades, con cuatro aparatos de actividad física.
El paseo, una de las actuaciones previstas por la Ley de Barrios de la Generalitat -que el Ayuntamiento continúa llevando adelante a pesar de la falta de financiación del Gobierno-, se convierte en un espacio de ocio y relación social, donde también se quiere potenciar el tejido comercial con el objetivo de revitalizar y hacer más amable la zona interior del barrio de Can Sellarès. En el futuro, queda pendiente el último tramo entre esta tercera fase y el límite con el municipio de Gavà.


