Distinciones de Honor de la Ciutat a las empresas Roca y Estalella y a los ciudadanos Marcos Flores, Manuel González y Dolors Iborra

Atrium Viladecans acogió ayer viernes la entrega al entrenador de marcha Marcos Flores, el sindicalista Manuel González y la monja Dolors Iborra –a título póstumo– y a las empresas centenarias Roca y Estalella. Con este acontecimiento el Ayuntamiento reconoce y rinde homenaje a aquellas personas, instituciones y entidades que, con su trayectoria vital, han contribuido al enriquecimiento social de la ciudad de Viladecans. Los galardonados se aprobaron por acuerdo de  mayoría absoluta del Pleno Municipal del 22 de diciembre pasado. La Corporación decidió otorgar las Medallas de Honor de la Ciutat a dos empresas locales que han cumplido 100 años, Grupo Roca y Fuegos Artificiales Estalella, y al entrenador Marcos Flores Flores y el exregidor del Ayuntamiento Manuel González Fernández. También la distinción de Hija Adoptiva, a título póstumo, a la hermana Dolors Iborra Coromines.

A Marcos Flores, maestro y entrenador de atletismo, vinculado a la localidad desde el 1965, se le reconoce su capacidad de descubrir y formar talentos como Valentí Massana, María Vasco o Beatriz Pascual y de ser el principal responsable del éxito de la marcha en Viladecans, Cataluña y España. Y de Manuel González, quién fue regidor municipal once años desde el 1980 por la lista del PSUC que ganó la alcaldía con Joan Masgrau y a quien se homenajea hoy por su trayectoria política y sindicalista.

También recibe reconocimiento el Grupo Roca, por su importante contribución a la construcción de Viladecans los últimos cien años. Desde el 1958 al 1974, Roca tuvo un destacado papel urbanístico y asistencial al municipio, donde hay que subrayar la construcción del Hospital de Viladecans (1953), la transformación de Can Sellarès en centro de recreo de las familias de trabajadores de la fábrica (1953) y la construcción de las viviendas del Poblado Roca (1958).

A la empresa Fuegos Artificiales Estalella se le reconoce su tarea artística y cultural durante cien años, llegando al centenario con una salud explosiva. Desde su fundación, el 1916, Antigua Casa Manuel Estalella ha ocupado cuatro generaciones de artesanos del fuego que lo han convertido, gracias a su esfuerzo y acentuada vocación, en una de las mayores empresas del sector de la pirotécnica recreativa de nuestro país. Sus valores: creatividad, profesionalidad, familiaridad y flexibilidad.

Por otra parte, a la hermana Dolors Iborra Coromines se le reconoce su dedicación y tarea social en el Hospital de Sant Llorenç (el actual Hospital de Viladecans) desde finales de la década de los años 1950. La vinculación de la congregación de las Carmelitas de la Caridad de Vendruna, a quien pertenecía la religiosa, con Viladecans se explica por la presencia del Grupo Roca, que, como decíamos, construyó el Hospital, centro sanitario donde las religiosas residieron y ejercieron funciones asistenciales y de enfermería hasta que abandonaron el centro hospitalario el 2010.