¡Adiós Carnaval!

Se acaba el tiempo del Esparriot y del Carnaval y empieza el de la Vieja Cuaresma, que se ha dejado ver el Miércoles de Ceniza en Can Xic, mientras los niños y las niñas pintaban y decoraban sus sardinas para enterrarlas en un ataúd en forma de sardina. Los Diables de Viladecans han sido los encargados de organizar un año más esta despedida tan particular con un pasacalle de recuerdo y lamentos pero también con crítica la actualidad para acabar en los jardines de Magdalena Modolell. Allí se ha procedido a la quema del Rey del Carnaval en una hoguera y las personas asistentes han podido degustar las tradicionales sardinas a la brasa.