El primer domingo de cada mes, un tramo de casi 200 metros de la carretera comarcal C-245, entre la carretera de la Vila y el paseo de la Marina, se corta al tráfico rodado para que la ciudadanía pueda disfrutar de él con actividades lúdicas: patinar, pasear en bicicleta, caminar, charlar y hacer actividades diversas programadas por entidades y Ayuntamiento.