
Veinte chicos y chicas de la ciudad han reencarado su futuro laboral gracias a la Casa d’Oficis. El proyecto, que tiene por objetivo mejorar la ocupabilidad de jóvenes desocupados y que no están estudiando entre los 16 y los 29 años, ha celebrado la clausura de la última edición, que ha concluido con éxito su formación en Mantenimiento de Jardines y Zonas Verdes y Polimantenimiento e Instalación de Edificios.
Ahora, estos y estas veinte jóvenes iniciarán una nueva etapa que los llevará, según cada caso, a seguir formándose, retomar los estudios o incorporarse o reincorporarse al mercado laboral; algo que ha sido posible gracias a que el proyecto no se centra sólo en el aprendizaje del oficio, sino en la parte personal de los alumnos y alumnas. “Hemos vivido muchas cosas más allá de las clases”, decía Raquel Rojo, directora de la Casa d’Oficis. “Se han producido cambios y mejoras en los alumnos y, sobre todo, han aprendido a crear equipo entre ellos”. Algo en lo que, también, coinciden los alumnos y alumnas del programa. Xavi Sánchez, del módulo de mantenimiento, agradecía la parte personal de la formación destacando que “ha sido una montaña rusa de emociones. Me llevo haber conocido a gente nueva y haber hecho amigos” y añadía que “es muy gratificante ver cómo se les da una segunda oportunidad a los jóvenes para reintegrarse”. Brian Lázaro, del curso de jardinería, también valoraba positivamente su experiencia: “he hecho muchas cosas que no me esperaba, y está muy bien que existan programas como este para la gente que no sabe qué hacer o que no tiene oportunidades”.
El alcalde de Viladecans, Carles Ruiz, también ha coincido en valorar el crecimiento personal incluso más positivamente que la formación en sí: “el oficio es algo que puede cambiar a lo largo de la vida, pero las actitudes personales que habéis desarrollado, el compañerismo o la tolerancia son más importantes porque se quedarán siempre con vosotros”. Y añadía Ruiz, también, que se enorgullecía “de cómo os sentís y de lo que decís de la Casa d’Oficis al salir”. “Todo el mundo está encantado con vuestro trabajo, y vuestra contribución en la mejora de Viladecans va a ser muy importante en cuanto entréis a trabajar”.
Un crecimiento que se nota
Los centros educativos han sido los principales beneficiados del programa formativo de esta edición, acogiendo reformas y acciones de mejora, tanto de jardinería como de mantenimiento, realizadas en sus instalaciones por el alumnado de la Casa d’Oficis. El resultado de su trabajo puede verse en las escuelas Amat i Targa y Montserratina, en la escuela de adultos Edèlia Hernández y en Can Calderon, además de en el recinto de Can Sellarès.
De momento, seis participantes de esta edición ya han conseguido incorporarse al mundo laboral, cinco de los cuales lo hicieron durante su formación en el proyecto y uno en el marco del primer Fòrum de l'Ocupació. Otros seis, además, se han reinsertado ya en el ámbito formativo o bien continuarán formándose tras el proyecto.


