
Puesto en marcha hace apenas un año, el Servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital de Viladecans, extendido del Hospital Universitario de Bellvitge, ha ampliado su programa asistencial y ha añadido la ablación térmica con láser de las venas safenas. “Las técnicas de ablación térmica, sean con láser o radiofrecuencia, permiten abordar muchos tipos de insuficiencia venosa, pero son especialmente indicadas en el tratamiento de los ejes safenos”, explica la Dra. Sara Ibáñez, referente del Servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital de Viladecans. La safena interna (mayor) y la safena externa (menor) son las principales venas superficiales encargadas del drenaje sanguíneo desde las piernas hacia el corazón. A menudo, los ejes safenos se ven afectados por la insuficiencia venosa crónica, lo que provoca un reflujo a causa de la disfunción de sus válvulas. Esto puede derivar en varices, dilataciones permanentes y visibles de las venas superficiales, así como en acumulación de líquido o edema en las piernas.
Los primeros resultados son muy positivos
El procedimiento iniciado en el Hospital de Viladecans consiste en una pequeña punción en la vena, comparable a una extracción de sangre para una analítica, que no requiere incisiones o heridas quirúrgicas a la piel. Este carácter mínimamente invasivo se traduce en menos dolor, acelera la recuperación y reduce las complicaciones. Los primeros resultados postoperatorios de esta técnica, implementada en el mes de abril, son muy buenos y refuerzan la idoneidad de incorporarla. “La ablación térmica por láser se utiliza desde hace años en el tratamiento de las varices. Aun así, las primeras generaciones de fibras láser —unos hilos delgados y flexibles que conducen la energía dentro del cuerpo— funcionaban con un voltaje demasiado elevado y esto podía provocar daños en los tejidos adyacentes a la vena. Los sistemas actuales, en cambio, incorporan fibras con una mayor afinidad por las paredes del vaso, lo cual permite trabajar con una potencia mucho más baja. Así, se reduce notablemente el riesgo de lesionar los tejidos circundantes y, a la vez, se consigue un alto porcentaje de éxito técnico”, señala la Dra. Sara Ibáñez. Al tratarse de un procedimiento prácticamente indoloro, se puede llevar a cabo de manera ambulatoria bajo anestesia local y con sedación consciente del paciente. En función de cada caso, la cirugía con láser se puede combinar con técnicas clásicas de flebectomía —que consisten a extraer las varices superficiales mediante una pequeña aguja— o bien con la inyección de agentes esclerosantes a los paquetes varicosos asociados.
Orientaciones sobre las varices
Las varices son una de las manifestaciones más comunes de la insuficiencia venosa crónica, la enfermedad vascular más frecuente, presente en aproximadamente el 50% de la población mayor de cincuenta años. Se trata de venas anormalmente dilatadas a las extremidades inferiores. Para prevenir y tratar la insuficiencia venosa, es importante evitar el sobrepeso y seguir una dieta saludable, baja en grasas y sal, así como no llevar ropa muy ajustada. También es recomendable mantener una actividad física regular, como paseos de 20-30 minutos a paso ligero, y en general llevar una vida activa. Otras medidas que pueden ser beneficiosas incluyen elevar las piernas en reposo, ducharlas con agua fría y evitar ambientes muy calientes o la exposición solar prolongada. Además, siempre bajo prescripción médica, el uso de medias compresivas puede ayudar a mejorar el retorno venoso.


