

Último partido de la temporada futbolística para los dos equipos de la ciudad y doble éxito: la UD Viladecans jugará la próxima campaña en la nueva categoría de Superlliga Catalana y el Sector Montserratina toca su techo histórico con el ascenso a la Segunda Catalana. No había mejor manera de cerrar la competición.
Sin querer dejar nada en manos de la anunciada ampliación de equipos en la categoría superior, la UD Viladecans empató en la vuelta de la promoción de ascenso (2-2) ante el Lloret, haciendo bueno el empate a un gol de la ida. La Superlliga es ya una realidad para los súperguerreros, que se llevaron de la Costa Brava el mejor souvenir: el ascenso que llevaban buscando varios años. Y eso que el encuentro empezó con un jarro de agua fría, un gol encajado a los tres minutos. El equipo intentó sobreponerse pero antes del descanso no sólo fue incapaz de anotar sino que encajó un segundo tanto. Pero, aferrado a la épica, el 'Vila' no quería perder el tren de la Superliga. El primer billete lo 'compró' Biel en el minuto 62 y apenas diez minutos más tarde el árbitro pitó un penalti que un Espi con mucha sangre fría no falló para catapultar al equipo al mejor viaje soñado en un partido que suponía el regreso de Matallin después de una larguísima lesión y, también, la despedida de los campos de Santolalla. La guinda, la renovación del míster Alberto Triguero anunciada al terminar el partido.
Si la alegría rojiblanca era inmensa, no lo era menos la de la marea azul del Sector Montserratina. El sufrimiento de la última jornada de la temporada anterior, cuando el ascenso escapó en el último instante, quedó en el recuerdo. El equipo no quiso tropezar en la misma piedra y salió en su último partido a por todas. Una gran goleada en el campo del Begues (0-5), con todos los tantos en la primera mitad, permitieron un paseo triunfal del Sector, que dependía de sí mismo para ser campeón y subir. En el bagaje del equipo quedan los 126 goles a favor (el segundo mejor ataque de los 317 equipos de la Tercera Catalana), las 14 victorias consecutivas para cerrar la temporada (queda muy lejos su última derrota, ¡el 17 de diciembre!) y el trofeo para Adrian López como pichichi de toda la categoría, con 45 dianas. A veces, cuando deseas mucho un plan, se cumple, y este equipo no ha dejado de soñar en ningún momento de la temporada con desquitarse de la decepción del 2022; aunque sólo se puso líder en la penúltima jornada de liga en su increíble disputa con la UD Viladecans 'B', que ahora debe esperar una decisión de la Federación Catalana sobre los ascensos compensados para ver si también tiene el billete para la Segunda Catalana.
Más allá del fútbol, con casi todo el resto de deportes ya de vacaciones, los dos séniors del Club Béisbol Viladecans cerraron la primera fase de la máxima competición estatal con la tranquilidad del deber cumplido, ya clasificados para la fase final. Las chicas perdieron el doble duelo en softbol en el campo del vecino CB Sant Boi. El primer duelo estuvo muy igualado, pero las santboianas se impusieron por un apretado 2-0. En el segundo partido, las locales se gustaron y vencieron más claramente por 7 a 0, para amarrar la segunda plaza en la clasificación. Las viladecanenses terminan sextas, la última plaza que da billete para seguir inmersas en la lucha por el título de la Liga Nacional de Softbol.
Por su parte, los chicos igualaron la serie con el San Inazio de Bilbao, tras ganar el primer duelo por un contundente 11 a 2 y perder el segundo por un ajustado 3 a 5, pese a tener cerca la remontada después de ir perdiendo por 0-4 buena parte del encuentro. Así, el equipo no pudo asaltar la tercera plaza de la clasificación y arrancará la fase de ascenso con un balance neutro (arrastrando cinco triunfos y cinco derrotas frente a los rivales clasificados). Su objetivo será quedar entre los cuatro primeros para ganarse un puesto en la Copa del Rey.


