Viladecans ya es modelo europeo de transición ecológica. Entre los días 5 y 6 de julio, ciudades de toda Europa han visitado Viladecans para conocer de primera mano los resultados del Vilawatt, el proyecto de Viladecans para avanzar hacia la transición ecológica. Se trata del primer encuentro presencial del proceso de transferencia del modelo del proyecto a estas ciudades, después de que la pandemia obligara a iniciarlo de manera telemática, y que ha contado con representantes de Tríkala (Grecia), Searing (Bélgica) y Nagykanisza (Hungría).
Durante la visita, las ciudades han podido ver en directo los resultados del proyecto Vilawatt en la ciudad, como la rehabilitación de los edificios de las calles Dr. Reig y Àngel Arañó o el éxito de la moneda local a través de los bonos de consumo. "Estoy sobre todo muy sorprendida con el éxito de la Moneda Vilawatt", ha declarado Bénédicte Borckmanns, responsable de comunicación de la agencia Eriges de Searing. Por su parte, Harry Kalliaras, asesor del acalde en el Ayuntamiento de Tríkala, ha alabado el tratamiento que Viladecans ha dado a la cuestión de la transición ecológica, afirmando que la experiencia de nuestra ciudad "será muy útil para el resto de ciudades europeas".
Cada ciudad tendrá que aplicar ahora el modelo del Vilawatt a sus respectivos proyectos de transición ecológica, según sus necesidades y criterios.
Un proyecto que ya navega solo
Viladecans presentó el proyecto Vilawatt a la Urban Innovative Actions (UIA) en noviembre de 2016, la cual lo escogió cómo uno de los tres proyectos beneficiados con subvención europea delante de un total de 378 que se presentaron. A fecha de hoy, el proyecto no solo ya es completamente autónomo, sino que se encuentra en fase de transferir su modelo en el resto de Europa. Lo hace, además, a partir de la amplia y diversa experiencia de estos ocho años, y que incluye una gestión participada por el tejido local que comercializa energía 100% verde, la creación de una moneda local a través de la cual se han canalizado bonos de consumo local durante la pandemia sanitaria, proyectos demostradores de rehabilitación energética de viviendas, el fomento de la cultura y el ahorro energéticos entre la ciudadanía o el impulso de comunidades energéticas locales para fomentar la autonomía local en el mercado eléctrico.
Este proceso de transferencia, aun así, sí que cuenta con la subvención de la Unión Europea, a través de los fondos Urbact y Feder.


