La vivienda protegida de alquiler coge impulso

Viladecans construye futuro con la vivienda protegida de alquiler. El nuevo barrio de Llevant se ha convertido en uno de los principales puntos en Catalunya hoy en día en la creación de esta tipología de pisos. En Llevant se harán 562 pisos de alquiler protegido y 343 de estos ya tienen luz verde. Se trata de tres promociones públicas destinadas íntegramente al alquiler protegido que están en distintes fases.

Por una parte, el Área Metropolitana de Barcelona está ultimando, a través del Impsol, la construcción de un edificio con 120 pisos que entregará en 2027. Además, el ente metropolitano recibió el 3 de marzo la licencia municipal para levantar otro edificio de 77 viviendas a través de la empresa públicoprivada Habitatge Metròpolis Barcelona. Por otra parte, la Generalitat de Catalunya prevé iniciar esta primavera un edificio con 146 pisos, por medio del Institut Català del Sòl (Incasol). Los edificios contaran con plazas de aparcamiento y locales comerciales para potenciar los servicios y la vitalidad del nuevo barrio. El coste de las obras se prevé por encima de los 45 millones de euros, en total.

Estos 343 pisos de alquiler protegido tendrán precios limitados por debajo de los del mercado privado. Este año, la Generalitat fija un precio de entre 9 y 11 euros por metro cuadrado, en función de tres límites de ingresos de las personas solicitantes. Así, la renta de un piso de 60 metros estaría entre 540 y 660 euros al mes, gastos de comunidad y aparcamiento a parte. Los precios se actualizan anualmente con el IPC y en su valor final incide también la existencia de otras ayudas.

Para la alcaldesa de la ciudad, Olga Morales, proyectos como estos "dan respuesta a una demanda importante que la oferta privada no contempla como debería hacer". Para Morales, la voluntad del Ayuntamiento en promover la construcción de pisos nuevos de alquiler protegido tiene un doble objetivo: dar respuesta a una fuerte demanda y ayudar a regular el precio de todos los alquileres. "Viladecans es una ciudad tensionada porque nos faltan pisos privados de alquiler, y los que hay tienen precios altos. La existencia de una oferta pública importante de pisos de alquiler tendría que ayudar a contener los precios de la oferta privada", ha explicado.

Impulso decisivo

La Generalitat de Catalunya se fijó el año pasado el reto de que se construyan 50.000 viviendas protegidas hasta el año 2030. En total, en Llevant se prevé la construcción de 2.814 viviendas. De éstas, 1.262 serán de protección oficial y casi la mitad de estas, 562, en régimen de alquiler. Estas estarán en seis edificios, dos de estos de alojamientos dotacionales. Los trámites para empezar a construir los tres edificios restantes, con 219 pisos en total, aún no se han iniciado.

El alquiler protegido en Llevant multiplicará por cuatro la oferta actual, que no llega a 130 pisos. El Impsol ya construyó el año pasado la primera promoción pública de vivienda protegida de alquiler en Viladecans: un edificio con 22 pisos en el barrio de Sales. En los años 2016 y 2018, ya se erigieron en el barrio del Torrent Ballester otros dos edificios de promoción privada con un centenar de pisos en total.

Apuesta por el alquiler

El alquiler protegido es una fórmula que favorece el acceso a la vivienda en un mercado actualmente muy tensionado por la escasez y los precios. Lo habitual es que los alquileres públicos tengan un plazo de siete años, dando así una larga estabilidad para proyectar el futuro.

Para acceder a cualquier vivienda protegida, es necesario estar inscrito en el Registro de Solicitantes de HPO de la Generalitat de Catalunya, un trámite que se puede hacer en la Oficina Local de Vivienda (tel. 93 659 41 56). Cuando se activa el proceso de adjudicación de cada promoción, el registro comunica a las personas inscritas si quieren participar o no en el proceso. La incorporación al registro supone diferentes trámites, por lo que las personas inscritas no pueden participar en una adjudicación hasta que  disponen de la resolución favorable a su solicitud por parte de la Agència de l’Habitatge de Catalunya.

A principios de año había 1.035 personas de Viladecans apuntadas al registro para acceder a una vivienda protegida en la ciudad y sólo el 17% aspiraban exclusivamente a un piso de compra. Así, 841 de estas se abrían a optar a un piso de alquiler. Más de la mitad (472) eran menores de 36 años. Por eso, el Ayuntamiento está trabajando con las demás administraciones públicas para destinar sólo a jóvenes una parte de los pisos. En la primera promoción que acabará el Impsol habrá 25 pisos reservados a jóvenes.

Diseñando el futuro

El Ayuntamiento también ha abierto un proceso participativo para que jóvenes ayuden a diseñar casi un centenar de alojamientos dotacionales, una tipología especial que supondrá casi una de cada cinco viviendas de alquiler protegido en Llevant. Se trata de un modelo de edificio con pisos de tamaño más reducido y servicios compartidos, pensados ​​para colectivos específicos como jóvenes, personas mayores y personas con diversidad funcional.