
Salir caminando hacia casa el mismo día de una operación de reemplazo total o parcial de rodilla es una realidad en el Hospital de Viladecans desde hace más de un año. Durante este período treinta personas se han sometido a la innovadora técnica de cirugía ambulatoria, lo que supone más de un 15% de las prótesis totales o parciales realizadas en el centro sanitario. “Hacia las 12h salí del quirófano y me hicieron dar unos pasos. Después de comer vino una fisioterapeuta, me hizo subir escaleras ya las 18h ya estaba en casa”, explica Antonia Rodríguez, paciente con artrosis y operada con este procedimiento a finales de enero.
Como en el caso de Antonia, la satisfacción entre las personas atendidas es muy alta, consideran aceptable el dolor una vez intervenidos y repetirían la experiencia sin ingreso. "Las explicaciones previas sobre los síntomas que tendría durante el postoperatorio y, en general, sobre el funcionamiento de la cirugía fueron excelentes", apunta la paciente del Hospital de Viladecans. "En casa continué con todos los ejercicios que me recomendaron, con movimientos cada hora, y con la ayuda de mi hijo" añade Antonia Rodríguez.
Desde el inicio del proyecto de cirugía de prótesis de rodilla sin ingreso, las complicaciones médicas han sido mínimas y causadas por factores no relacionados con la técnica. "Marchar a casa el mismo día de la intervención, siempre que el paciente pueda ser tratado adecuadamente fuera del centro, disminuye el riesgo de infección hospitalaria y mejora la experiencia del convaleciente", remarca el dr. Juan Ramón Amillo, facultativo de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital de Viladecans.
Importancia del control del dolor
Minimizar el dolor del paciente, desde que entra en el quirófano hasta su recuperación en su casa, es imprescindible para garantizar la satisfacción de las personas atendidas con esta técnica. “Desde el Servicio de Anestesiología aseguramos una calidad asistencial idónea gracias a la aplicación de técnicas y conocimientos para el control del dolor de los pacientes”, señala el dr. Francisco Nebot, anestesiólogo del Hospital de Viladecans (HV).
La metodología utilizada por el Servicio de Anestesiología del HV es propia, a partir de la experiencia en analgesia postoperatoria del centro, y se basa en "anestesia raquídea en el intraoperatorio y un control multimodal de los componentes dolorosos del acto quirúrgico mediante la administración, entre otros, de bloqueos periféricos", apunta. Sobrino.
En este sentido, para disminuir al máximo el dolor, durante la operación se reduce el tiempo de isquemia y se opta por una baja utilización del bisturí eléctrico. La valoración inicial de los candidatos a la intervención sin ingreso, que realiza enfermería a partir de un triaje, también resulta básico para el éxito del procedimiento, como lo es la contribución de fisioterapia. Sus especialistas intervienen antes, durante y después de la cirugía para asegurarse de que el proceso sea seguro y eficiente.
Larga trayectoria de cirugía sin ingreso en el Hospital de Viladecans
El centro sanitario fue precursor en 1990 al implementar, por primera vez en el Estado español, la Cirugía Mayor Ambulatoria (CMA). Precisamente, los profesionales del hospital consideran clave este bagaje de la institución para conseguir proyectos como el de reemplazo de prótesis de rodilla total o parcial sin ingreso.
"Existe una cultura asentada de CMA en el Hospital de Viladecans y un buen entendimiento entre los equipos que llevamos trabajando juntos durante muchos años", resume el traumatólogo Juan Ramón Amillo.


