La Biblioteca de Viladecans celebra 25 años

Conmemora el cuarto de siglo con una fiesta

Un 20 de enero de 1999, Viladecans estrenaba un nuevo equipamiento cultural de primer nivel. En el también recientemente inaugurado parque de Can Xic, abría sus puertas por primera vez una biblioteca en la ciudad, entonces la segunda más grande de la comarca. Hoy, la Biblioteca de Viladecans se alza no solo como uno de los símbolos del crecimiento del municipio, sino también de cohesión social y divulgación cultural.

Son estos rasgos característicos los que se han celebrado en su 25 aniversario, con una fiesta lúdica y familiar que la Biblioteca ha querido celebrar junto a la ciudadanía. El acto, enmarcado en el programa de la Fiesta Mayor de Invierno, ha puesto la nota animada con el grupo La Dona del Sac, que han hecho valer su propuesta única de música y animación cultural en una mañana y un mediodía para toda la familia con pintacaras y juegos de madera.

Sin embargo, la vertiente lúdica también ha dejado espacio para echar la vista atrás: en el interior, se ha inaugurado una exposición dedicada a los 25 años de historia del equipamiento, en clave de repaso, también, a su condición de causa y, a su vez, consecuencia y testimonio privilegiado de la transformación de la ciudad. Ésta se podrá visitar hasta el 2 de marzo de 2024.

UN EQUIPAMIENTO MUY ESPERADO

La biblioteca local se incorporaba el mismo año 1999 a la red de la Diputación de Barcelona, potenciando su músculo por tener una oferta variada y en constante renovación. De hecho, el diputado de Cultura de la Diputación de entonces, Joan Francesc Marco, acompañaría al alcalde Jaume Monfort ese 20 de enero en la inauguración oficial.

Tres días después se hacía una multitudinaria jornada de puertas abiertas en la que el personal del servicio guió a los asistentes por el nuevo edificio. Así, la ciudad conocía un nuevo equipamiento cultural moderno y en sintonía con las tendencias y avances de la época, equipado con conexión a Internet, soportes para audiovisuales y 23 ordenadores, junto con un fondo de 25.000 libros, 2.500 audiovisuales, 130 revistas y cinco periódicos. Actualmente, este fondo se ha duplicado hasta 52.000 libros.

También disponía de un salón de actos, por el que han pasado exposiciones, charlas y proyecciones que han consolidado la vocación del edificio de agente cultural de referencia.