La memoria histórica se suma a los actos del 8M

La memoria se ha sumado a la conmemoración del 8 de marzo con la proyección del documental candidato al Goya 2025 "Els buits" y la charla a cargo de la María Forns y Mariona Roca de la Asociación contra el olvido, que ayer, 10 de marzo, protagonizaron, en el Museo de Viladecans, una charla para explicarnos sus experiencias y hacer memoria colectiva sobre una de las represiones de la dictadura franquista que han quedado más silenciadas.

El "Patronato de Protección de la Mujer", lejos de su nombre, hizo de todo menos proteger a las mujeres. Las alejaron de sus entornos durante meses o años y las cerró, torturar física y psicológicamente y medicar por no encajar en la construcción patriarcal del franquismo, por no ser sumisas o mostrarse disidentes.

La María nos explicó que “muchísimas mujeres no supimos hasta hace no tanto que lo que nos pasó era orquestado por este organismo”. “No nos dejaban hacer lazos de amistad y nos cambiaban de sitio a menudo, y esto ha dificultado mucho reencontrarnos y ha contribuido al silencio”, apunta. “Aun así, ya ha salido a la luz que tuvieron a 40.000 mujeres reclusas en centros, sanatorios y psiquiátricos”, dice, y añade que lo peor es que “nadie ha pedido disculpas y muchas congregaciones religiosas que lo hicieron siguen atendiendo a mujeres y personas vulnerables”. La María pudo recuperar las cartas personales que le sacó el cura que indujo a sus padres a cerrarla, cuando este murió.

Mariona lamenta que las desconectaron “ de la sociedad en una edad joven muy importante” y esto ha supuesto a las que sobrevivieron “consecuencias anímicas y afectivas para toda la vida”. Porque otras se suicidaron.

La regidora de Políticas Feministas, Olga Reyes, apuntó que “recordar lo que pasó es una medida de reparación y justicia con las víctimas y una necesidad colectiva para construir un futuro de igualdad ante la amenaza de ideologías que quieren volver al pasado”.