
Una de las cuestiones primordiales a la hora de proyectar lo que será el nuevo barrio de Llevant ha sido la conservación de los espacios naturales y el respeto por el medio ambiente y la sostenibilidad. Sobre el papel, esto se traduce en que un tercio de la superficie total del barrio serán zonas verdes y espacios libres de edificaciones que implicarán la ampliación del parque de la Torre Roja hasta convertirlo en el parque urbano más grande del área metropolitana en un único municipio, triplicando su superficie actual. Se incluirá, además, un bosque urbano, y se crearán vías verdes de conexión entre la ciudad y la montaña.
Antes del inicio de los trabajos de acondicionamiento, buena parte de estos terrenos que además, la mayoría eran de titularidad privada, estaban ocupados por actividad económicas en desuso, y no se hacía ningún tipo de mantenimiento. Los elementos de valor patrimonial, como la chimenea de la antigua bóbila de Sales, no solo se conservarán sino que se integrarán en el paisaje del barrio.
Además, se ha tenido especial cuidado al proteger un vecino muy especial: el pánfilo. Un pequeño sapo que se reproduce en la zona y que es, además una especie protegida por la Directiva de Hábitats de la Unión Europea e incluida también en la Ley del Patrimonio Natural y la Biodiversidad del Estado. Por eso, se han habilitado tres pequeños estanques para facilitar la reproducción de la especie.
de la superficie son zonas verdes o libres
hectáreas más para el Parque de Torre-roja
algarrobos longevos conservados
rieras y torrentes integradas en ejes verdes peatonales
nuevos árboles plantados


