
El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) pone en marcha las obras para renovar la plaza Saint Herblain, cosa que permitirá un espacio más sostenible y accesible, siente un ejemplo de lucha contra el efecto isla de calor en verano, es decir, el impacto del sol en grandes superficies asfaltadas que aumentan unas temperaturas cada vez más altas. Los cambios forman parte del Plan de Inversiones de Proximidad, para mejorar los servicios públicos y la calidad de vida en los barrios.
Los trabajos incorporarán en la plaza 123 nuevos árboles, 140 m² de arbustos y un 80% de superficie drenante, además de contar con un circuito destinado a las personas con movilidad reducida. La adecuación del espacio supondrá ganar un nuevo refugio climático para la ciudad, con zonas de sombra que refresquen las noches de verano y a la vez resilientes a la actual realidad medioambiental, puesto que los árboles reducen la contaminación al absorberla.
Además, el proceso permitirá mejorar la recogida de aguas pluviales, que se incorporarán en la red municipal de riego para alimentar al verde de la plaza. Así mismo, se aprovecha para mejorar el alumbrado con el fin de favorecer la seguridad en los recorridos y para dar más espacio a la zona de juegos infantiles.
La naturalización urbana es una de las acciones previstas por el Ayuntamiento en su Estrategia 2030 dentro de la Misión Clima, asumiendo el compromiso de convertirse en una ciudad neutra de dióxido de carbono en 2030, y negativa en el 2050. Las obras, con una duración prevista de 5 meses, no afectarán la movilidad de los vecinos y vecinas del barrio ni la actividad comercial de las empresas, lo que garantizará el acceso a los vados privados en todo momento. La inversión de la autoridad metropolitana es de 384.000 €.


